Obstáculos
Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor.
Que pases un feliz día.
Han puesto un pedazo centro de flores justo delante de
mí, entre mi sitio de la oración y el Sagrario. Ayer estaba escribiendo y, cada
vez que iba a mirar al Sagrario, mi mirada pasaba por las flores. Llaman mucho
la atención, son muy alegres, pero, llegan a ser un poco más altas... y no veo
el Sagrario.
A nosotros nos pasa que se nos ponen mil cosas delante
del Señor y no nos dejan verle con claridad. Es más, cuando queremos verle,
esas cosas nos entorpecen la vista. Un trabajo que tengo que hacer para mañana,
una llamada, limpiar la casa, escribir a no sé quién... Todo es súper urgente,
y, al final, al Señor, aunque queramos, no llegamos a verle por la cantidad de
obstáculos.
"Es que no me cunde", "Venga, mañana sí
que sí me voy un ratito con el Señor", "El Señor siempre está ahí,
pero esto no puede esperar"... Seguro que has dicho estas frases alguna
vez, y es normal, porque a veces no sabemos cuál de todas las cosas tiene prioridad.
¿Pero no os ha pasado que, cuando ponéis al Señor el
primero, os cunde más? A mí sí, y es que, como dicen: "Ocúpate de las
cosas del Señor, y Él se ocupará de las tuyas".
El Señor es el que te da la fuerza para empezar el
día, la paz para los contratiempos y la alegría para seguir esperando. Tenemos
que ir a Él porque desde nosotros mismos no llegamos. Y las cosas no pasan a
segundo lugar, sino que van a ser lo mismo, pero vividas con Cristo. El
trabajo, la llamada, los quehaceres, serán igual que siempre, pero ahora,
podrás desviar la mirada a Cristo, y todo lo que hagas va a tener vida.
Hoy el reto es que pongas al Señor el primero, seguro
que te cunde el doble. Te aseguro que vivirás el día de otra manera, y no lo
dejes para más tarde, ¡ahora es el momento!
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
