AIN
ha logrado financiar, gracias a los benefactores, el viaje de 3.500 jóvenes a
la JMJ de Cracovia que será del 26 al 31 de julio
La Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) ha producido un
conjunto de videos reunidos en la iniciativa “Let´s Be One” (Seamos uno) que
recogen las historias de jóvenes de Israel, Kenia, Irak, Cuba, Papúa Nueva
Guinea y Polonia que no podrán ir a la Jornada Mundial de la Juventud en
Cracovia pero que acompañarán el evento con su oración.
Mageda vive en Nazaret,
la ciudad donde vivió Jesucristo antes de comenzar su vida pública.
Trabaja como enfermera y le gusta pasar tiempo con sus amigas. Pero ella no
podrá ir a la JMJ de Cracovia porque “dedico mi tiempo a ayudar a los
refugiados que huyen de la guerra y de la violencia en Oriente Medio. Este es
mi deber como persona, ayudar a aquellos quienes claman pidiendo esperanza”.
Alex es un joven que vive en Kenia en una
zona pobre. Es mecánico y así puede conseguir una buena alimentación, “a
diferencia de mis amigos que solo tienen una comida al día”.
“Nos gustaría poder estar con vosotros en
la JMJ pero no podemos porque somos pobres”.
Martin es un seminarista iraquí y es “un
refugiado en su propio país” porque tuvo que huir de su aldea cuando fue
atacada por el grupo terrorista Estado Islámico, que ha tomado control de
ciertas zonas del país en el año 2014 y que persigue a los cristianos.
El joven comentó que su familia le ofreció la oportunidad de irse del
país pero él decidió quedarse. Este año será ordenado sacerdote.
Carlos vive en Cuba y proviene de una
familia de escasos recursos. Para ganarse la vida tiene una compañía de taxis y
colabora en la granja de sus padres.
Cuba es una república socialista donde
los jóvenes suelen tener un estándar de vida pobre y muchas restricciones para
salir del país. Por estas razones, como dice Carlos en el video, muchos no
pueden ir a la JMJ de Cracovia “porque ninguno de nosotros tiene dinero,
pasaporte o visado, etc, etc, etc.”.
Annet vive en Papúa
Nueva Guinea y trabaja como profesora en una escuela. También colabora con su
familia en el campo. Comenta que es difícil llegar al pueblo donde vive y que
los primeros misioneros llegaron allí hace 16 años. No podrá ir a la JMJ por la
distancia y porque no tiene conocimiento de los trámites que debería haber
realizado.
Michael vive en Polonia, el país donde
será la JMJ, y reside en la casa de la Comunidad del Arca donde cuida a personas
con discapacidad mental.
Aunque Polonia no
está en guerra ni es un país pobre, él también tiene una importante razón que
le impide asistir al evento con el Papa Francisco: “debo quedarme con mis
amigos, porque me necesitan”.
AIN ha logrado
financiar, gracias a los benefactores, el viaje de 3.500 jóvenes a la JMJ de
Cracovia que será del 26 al 31 de julio.
Fuente: ACI Prensa
