El prefecto de la Congregación para la
Evangelización de los Pueblos ha invitado a 'renovar la conciencia de la
misión' en la apertura de la Asamblea General de las Obras Misionales
Pontificias
“El Espíritu Santo y sus
signos de los tiempos nos llaman a superar las diferencias y las separaciones
eclesiales, que son artificiales, entre las tierras de misión y los países
cristianos, entre las iglesias que envían misioneros y las iglesias en tierras
de misión que los reciben.
La evangelización, tanto en sus fases iniciales de
nueve anuncio, como en sus etapas más avanzadas de pastoral y evangelización
ordinaria, es transversal a todas las iglesias del Norte y del Sur, del Este y
del Oeste”. Así lo ha afirmado el cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en su discurso ante la
Asamblea General Anual de las Obras Misionales Pontificias (OMP), que se
inauguró el lunes en Roma.
La Asamblea General
de este año cae en el centenario de la fundación de una de las cuatro Obras
Misionales, la Pontificia Unión Misional (PUM), establecida por inspiración del
Beato Padre Paolo Manna. “La intuición carismática misionera de la PUM, sigue
siendo válida actualmente y es fuente viva para un replanteamiento y una
reforma radical, como era y todavía lo es, de su finalidad intrínseca: todos
los fieles, todo el Pueblo de Dios, en virtud del bautismo, son
responsables de la misión universal, y de la misión ad gentes de la Iglesia”.
El centenario de la PUM, además de una dimensión orante con la peregrinación a
la tumba del Padre Maná, también debe marcar el inicio de un proceso de
replanteamiento de la obra: “no hay que temer la necesidad urgente de reformar
juntos la Pontificia Unión Misional y con ella dar impulso a las otras Obras
Pontificias”, ha subrayado el cardenal, señalando que su “debilitamiento de
naturaleza y de papel forman parte de un preocupante enfriamiento eclesial en
lo referente a la misión, la formación misionera y la evangelización como tal”.
Luego ha explicado: “A
las iglesias de antigua tradición les cuesta tener más pasión e interés por el
anuncio del Evangelio en las tierras e iglesias más allá de sus propias
fronteras. Las iglesias más jóvenes parecen, a veces, demasiado preocupadas por
organizarse administrativamente replegándose sobre sí mismas excesivamente. Los
fieles y los pastores cada vez tenemos más difícil, bajo el peso de los retos
culturales, económicos y religiosos actuales, el sentirnos preparados y fuertes
para salir a las periferias existenciales y territoriales que van mucho más
allá de las clasificaciones habituales sociológicas y económicas”.
En esta renovación de
la conciencia de la misión, ahora se podría asignar a la Pontificia Unión
Misional una “tarea de educación continua y misionera al servicio de las
Iglesias jóvenes en sus más diversas instancias. Los organismos, asignados a la
Congregación para la Evangelización de los Pueblos, con fines de formación
misionera, podrían servir, de una manera nueva, a la animación misionera de las
iglesias de antigua tradición cristiana, gracias a la labor de formación
permanente misionera que la PUM , junto con las otras tres Obras Pontificias,
de las que es el alma, podría ofrecer a las Iglesias jóvenes”.
El Cardenal Filoni
también ha expresado el deseo de que “los trabajos de esta Asamblea General
de OMP sean provechosos y sirvan para renovar el compromiso para que
podamos despertar la conciencia de la misión hoy, gracias a nuestro servicio en
favor de las jóvenes Iglesias”.
Fuente: Agencia Fides
El texto completo en
italiano de la intervención: Discurso
del Cardenal Filoni a la Asamblea General de Obras Misionales Ponticias
