Sorpresa
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Montada sobre "Tomatito" (nuestra roja
cortadora de césped) miraba el desafiante campo de cardos en que se ha
convertido el jardín del Noviciado. Eran más o menos del tamaño de elefantes,
armados con unas espinas capaces de impresionar a cualquiera.
Cogí aire. Traté de esconderme detrás del volante.
Activé las cuchillas. Apreté a tope el acelerador.
El asunto iba sobre ruedas. Todo era verde y
pinchos...
Ya empezaba a parecerme francamente aburrido cuando,
al cruzar un seto, lo vi.
En medio del campo de cardos, había un tulipán. Un
tulipán exageradamente grande. Y, entre tanto verde, su color amarillo
destacaba aún más. ¡Era precioso!
Inmediatamente me vino el Cantar de los Cantares:
«Como azucena entre los cardos es mi novia entre las mozas».
Entre la maleza, ¡Cristo había dejado una poesía para
mí!
Realmente, Jesucristo deja sus detalles de amor en los
lugares más insospechados. Se busca mil formas para decirte lo mucho que te
ama. Sólo necesitas tener los ojos abiertos y el corazón enamorado para mirar
detrás de los setos.
Hoy empieza el mes de María, el mes de las flores. Y
hoy es un día privilegiado para reconocer esas flores con las que Cristo ha ido
llenando de color tu camino: ¡hoy es el día de la madre!
Hoy el reto del amor es felicitar a las madres. Te
invito a que, en tu oración des gracias por tu madre. Cruza los setos de tu
vida y da gracias por todos los momentos en que ella ha buscado detalles para
mostrarte su cariño, da gracias por esos gestos que llenan de color la jornada
por muchos pinchos que tenga...
Y hoy regálale una flor de cariño: coge un papel y, de
la mano de Cristo, escríbele un pequeño mensaje. Dile que la quieres... Y, a lo
largo del día, ¡felicita también a tu Madre, María! ¡Que hoy todas las madres
sonrían con este campo de flores! ¡Felicidades, mamá!
¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
