Estos lugares se han
convertido en focos de empleo, cultura e ingresos para un número grande de
familias
Un estudio de PwC España señala que las catedrales son enclaves de
nuestra geografía abiertos a todos , y que contribuyen a generar empleo,
cultura e ingresos. El informe analiza el impacto de seis catedrales.
Las catedrales son lugares dedicados al culto, a la oración, a la
celebración de los sacramentos, pero también son espacios desde los que se
expande la misericordia que los cristianos están llamados a testimoniar con sus
vidas.
No es casual que las catedrales surgieran en Europa a la vez que los
grandes hospitales y las obras de beneficencia de la Iglesia. El culto a Dios y
el cuidado de sus hijos más necesitados no solo no están reñidos, sino que se
exigen mutuamente. Quienes las construyeron manifestaron una fe hecha vida que
llegaba desde las más altas torres hasta las periferias existenciales donde
muchos hombres necesitaban una caricia para sobrevivir.
La Puerta Santa ha sido abierta simultáneamente en todas las
catedrales del mundo y en los lugares se atiende a los necesitados. Para el
Papa Francisco este Jubileo de la Misericordia es “el momento de redescubrir la presencia de Dios y
su ternura de Padre”. Son puertas de entrada para lograr el perdón, pero
también de salida para extender la misericordia hasta el último rincón del
corazón más herido.
La auditora ha elaborado un amplio informe sobre seis catedrales. Han
sido elegidas para este proyecto piloto las catedrales de Madrid, Mallorca,
Córdoba, Toledo, Santiago de Compostela y Sevilla. Estos lugares se han
convertido en focos de empleo, cultura e ingresos para un número grande de
familias.
El impacto se corresponde en general con el incremento de la actividad
económica y del empleo generado como consecuencia de los gastos realizados por
los visitantes de estas catedrales. El destinatario no es, obviamente, la
Iglesia católica, sino las familias que se sostienen gracias a la actividad
generada y al empleo creado. Sectores como la hostelería, restauración,
transporte, comercio al por menos, ocio y agencias de viajes son algunos de los
destinatarios de la actividad económica generada por los visitantes.
Las catedrales estudiadas recibieron en torno a 7,7 millones de
visitantes en 2014.
La contribución de las seis catedrales al PIB nacional es de 379,2
millones de euros, lo que supone un 0,04 % del PIB del 2013.
Como consecuencia de la actividad económica que originan, las
catedrales son responsables de la creación de más de 8.600 empleos anuales, un
0,05% del total de los ocupados.
Pero no solo eso, también fueron la causa de un 0,4 % de las
exportaciones de bienes y servicios originadas por el turismo en nuestro país.
Detrás de cada uno de estos datos del amplio informe de auditoría hay
innumerables rostros y nombres de familias concretas. El impacto total de las
catedrales no se puede medir, pero esta aportación es una muestra visible de la
misericordia de Dios que se hace presente a los hombres.
Fuente: Periódico Xtantos
