El sol brilla tras la nube
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Ayer por la tarde nos dimos un paseo por la huerta.
Hacía un día precioso, un sol que lo llenaba todo de vida, estaba todo verde y
en flor.
Nuestro trocito de paraíso desprendía una vida que te
envolvía.
Pero, de pronto, una nube negra se nos puso encima sin
saber de dónde había salido. Era sólo esa nube: en todo se veía la luz del sol
menos sobre nosotras, que era justo donde estaba. Incluso parecía que de un momento
a otro nos iba a caer una tormenta de esas de verano. Y Lety nos compartió:
-«¡Mirad esa nube! Habéis visto que antes todo estaba
a la luz del sol, todo era luz y alegría... y ahora se ha puesto esta nube y ya
no vemos el sol. Pero, si miramos para un lado y para otro, descubrimos los
rayos de luz, y sabemos que el sol está detrás de esta nube, ¿verdad?
»Pues a nosotros nos ocurre lo mismo. Cuando tenemos
un encuentro con Cristo, toda nuestra vida, todo nuestro ser, comienza a estar
bajo la luz de Cristo. Él hace que veas con unos ojos nuevos tu propia
realidad, y todo a tu alrededor te parece que brilla más; que en tu vida,
aunque sigas viviendo las mismas cosas, ya nada es igual, ha cobrado vida. Como
el cambio del invierno a la primavera.
»Pero, de pronto, llega una nube y nos nubla a Cristo,
y parece que ya no le vemos. Hay nubes de toda clase: cuando sientes tu
impotencia para poder amar al otro, o verte a ti mismo en tu pobreza, o mirar
tu espalda y descubrir que llevas una mochila llena de pesos... Pero es una
nube. Si miramos a un lado y al otro, vemos que el sol siempre está presente.
Como Cristo, que siempre permanece junto a ti. Él es quien te sostiene, quien
te levanta. Él es el que te ha amado así, pobre, con nubes, y Él sabe bien cómo
deshacerlas en suave lluvia que empaparán de agua toda tu tierra,
transformándola en un lugar fértil y hermoso.»
Por eso, hoy el reto del Amor es amar tu pobreza. Hoy
ama tu vida, ama mucho a tu Sol y deja que con su Amor toque tu pobreza, tus
nubes. Esta experiencia dejará en tu corazón la certeza de que el sol siempre
brilla detrás de la nube. Feliz día.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
