¿Qué es en realidad el aceite?
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
En este Año de la Misericordia, hemos leído varios
escritos sobre este aspecto. Y me he ido dando cuenta de que muchos autores
comparan la misericordia y el amor con el aceite: el aceite, tan necesario para
que un coche pueda funcionar, también las heridas se curan con aceite, el buen
samaritano...
Así es que ayer, que estábamos de cocina, pensé en
observarlo a fondo. Y es verdad, el aceite se utiliza para todo. Cualquier cosa
que se cocine o que se prepare lleva aceite.
Qué rica sabe una comida bien cocinada, con su punto
de aceite. Un guiso, unos filetes o, sencillamente... unas tostadas con aceite
y sal. O una ensalada, que sin aceite resulta difícil de tragar, y, sin
embargo, con él es muy recomendable.
Hay alimentos a los que les hace falta poco, pero a
todos les da el sabor perfecto al paladar.
El aceite es el amor. El aceite de buena calidad, el
Amor auténtico sale del Olivo: Cristo. Él se exprime para que nosotros podamos
obtener ese jugo tan preciado.
Él es el Amor que da sentido a cada segundo de tu día.
Quizá hoy tengas que hacer un trabajo difícil, pero, si vas al Olivar,
encontrarás la forma de hacerlo desde Amor. O puede que te espere una conversación
inesperada, o que te encuentres con esa persona que te gustaría evitar... No te
lo tragues tú solo a secas, utiliza el aceite del consuelo, el aceite que sana,
que hace suave todo lo áspero.
Hoy el reto del Amor es acometer lo que tengas que
hacer con las manos llenas de amor.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
