Lo que el otro necesita
Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
El otro día vi a una hermana haciendo un escrito. Me
acerqué a ella para darle ánimos, y, al mirar su trabajo, vi que se podría
maquetar el texto. Como estoy aprendiendo sobre maquetación, me saltó en
seguida, y pensé que podría quedar "más profesional".
Así que le dije que, si quería, yo podía maquetarle el
texto. Ella, muy amablemente, me dijo que no me preocupara, que era una cosa
sencilla y no hacía falta.
En un primer momento me surgió pensar: "Pero,
¿por qué? Si quedaría mucho más bonito y con una buena presentación..."
Sin embargo, respondí que genial y me marché.
Pensé que lo mejor sería ir a entregárselo al Señor y
ya está. Así que me subí al Oratorio y, de rodillas, le entregué mis razones.
Muy pronto me vino esta frase: "No es lo que yo puedo dar, sino lo que el
otro necesite de mí". Es decir, no se trata de darme a los demás con lo
que yo sé hacer o según yo creo mejor, sino que se trata de escuchar lo que
ellos necesitan realmente.
Aquella frase me llenó de Paz, me di cuenta de que era
verdad, de que a mí me ocurre igual con los demás.
Un rato más tarde, se me acercó esta misma hermana
diciéndome que las impresoras estaban locas, y que si, por favor, podía
ayudarla a imprimir el documento.
Desde dentro guiñé al Señor dándole gracias, y me fui
encantada a echarle una mano.
Cristo quiere que vivamos desde el Amor, no del amor
propio, sino de un Amor que respeta, que da libertad al otro, que genera
confianza y comunidad. Si la persona que tienes a tu lado siente tu respeto, se
acercará a ti con confianza, sabiendo que siempre la acogerás.
Hoy el reto del Amor es escuchar qué es lo que el otro
necesita de mí. Pídele al Señor que ponga en marcha unas campanillas que te
avisen cuando el hermano necesite de ti. Déjate llevar por Él, y no por tus
razonamientos o por tu forma de hacer las cosas. Descubrirás un mundo nuevo que
lleva al amor desde un respeto profundo, desde saber que todos somos necesarios
aunque nadie es imprescindible.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
