En que se ponen y explican los tres versos últimos de
la primera canción
1. Esta "dichosa ventura" fue por lo que
dice luego en los siguientes versos, diciendo:
salí sin ser notada estando ya mi casa sosegada,
tomando la metáfora del que, por hacer mejor su hecho, sale de su casa de
noche, a oscuras, sosegados ya los de la casa, porque ninguno se lo estorbe.
Porque, como esta alma había de salir a hacer un hecho
tan heroico y tan raro, que era unirse con su Amado divino afuera, porque el
Amado no se halla sino solo afuera, en la soledad, que por eso la Esposa le
deseaba hallar solo, diciendo (Ct. 8, 1): ¿Quién te me diese, hermano mío, que
te hallase yo solo afuera y se comunicase contigo mi amor?, conviénele al alma
enamorada, para conseguir su fin deseado, hacerlo también así, que saliese de
noche, adormidos y sosegados todos los domésticos de su casa, esto es, las
operaciones bajas y pasiones y apetitos de su alma adormidos y apagados por
medio de esta noche, que son la gente de casa, que recordada, siempre estorban
el alma estos sus bienes, enemiga de que el alma salga libre a ellos.
Y así convenía que las operaciones de éstos
con sus movimientos estén dormidos en esta noche, para que no impidan al alma
los bienes sobrenaturales de la unión de amor de Dios, porque durante la viveza
y operación de éstos no puede ser; porque toda su obra y movimiento natural
antes estorba que ayuda a recibir los bienes espirituales de la unión de amor,
por cuanto queda corta toda habilidad natural acerca de los bienes
sobrenaturales que Dios por sólo infusión suya pone en el alma pasiva y
secretamente, en el silencio. Y así es menester que le tengan todas las
potencias y se hayan pasivamente para recibirle, no entremetiendo allí su baja
obra y vil inclinación.
2. Pero fue dichosa ventura en esta alma que Dios en
esta noche le adormeciese toda la gente doméstica de su casa, esto es, todas
las potencias, pasiones, afecciones y apetitos que viven en el alma sensitiva y
espiritualmente, para que ella, sin ser notada, esto es, sin ser impedida de
estas afecciones, etc., (por quedar ellas adormidas y mortificadas en esta
noche, en que las dejaron a oscuras para que no pudiesen notar ni sentir a su
modo bajo natural, y así impidiesen al alma el salir de sí y de la casa de la
sensualidad) (llegase) a la unión espiritual de perfecto amor de Dios.
3. ¡Oh, cuán dichosa ventura es poder el alma librarse
de la casa de la sensualidad! No se puede bien entender si no fuera, a mi ver,
el alma que ha gustado de ello; porque verá claro cuán mísera servidumbre era
la que tenía y a cuántas miserias estaba sujeta cuando lo estaba a la obra de
sus potencias y apetitos y conocerá cómo la vida del espíritu es verdadera
libertad y riqueza que trae consigo bienes inestimables, como iremos notando
algunos de ellos en las siguientes canciones, en que se verá más claro cuánta
razón tenga el alma de cantar por dichosa ventura el paso de esta horrenda
noche que arriba queda dicho.
Fuente: Mercaba
