Conversaciones del Papa Francisco con los
periodistas camino a Cuba y México
El histórico viaje que
lleva al Papa Francisco a La Habana (para el encuentro con el Patriarca
ortodoxo Kirill) y después a México comenzó con un «tuit» y una oración: «En México miraré a los ojos de María y
le suplicaré que no deje de mirarnos con misericordia. A Nuestra Madre confío
desde ahora mi viaje».
Papa Francisco despegó hoy
por la mañana, con media hora de retraso, del aeropuerto internacional romano
de Fiumicino en el vuelo AZ4000 de Alitalia, y al abordar se encomendó a la
Virgen de Bonaria, que acompaña siempre al Pontífice durante sus vuelos
internacionales.
El Papa agradeció a los
periodistas por el trabajo que harán durante este difícil y apretado viaje,
pero, subrayó, «tan deseado: tan deseado por mi hermano Kirill, por mí y
también por los mexicanos. El otro día, al empezar la audiencia de los
miércoles, su decana mexicana me esperaba como para hacer que entrara en el
túnel del tiempo con todas las películas de Cantinflas. Y así entré a México
por la puerta de Cantinflas, que hace reír bien.
Mi deseo más íntimo es
detenerme ante la Virgen de Guadalupe, ese misterio que se estudia, se estudia
y no hay explicaciones humanas. Incluso
el estudio más científico dice: ‘Pero esta es una cosa de Dios’. Y esto es lo
que hace que los mexicanos digan: ‘Soy ateo, pero guadalupano’. Algunos
mexicanos, ¡no todos son ateos!».
«También les quisiera decir
otra cosa», continuó Francisco. «Este es el último viaje papal en el que nos
acompaña el doctor Gasbarri. Desde hace 47 años él trabaja en el Vaticano. Y
desde hace 37 años se ocupa de los viajes. Lo digo para que podamos, durante
estos días, expresarle nuestra gratitud y también pensar en una pequeña
fiestecita aquí, cuando regresemos… Y luego, mons. Mauricio Rueda será el
encargado de los viajes. ¡Bienvenido!»
Antes de que el Papa saludara
a los periodistas personalmente, dijo el padre Federico Lombardi, vocero de la
Santa Sede, la «decana» de los periodistas que cubren los viajes papales, la
mexicana Valentina Alazraki, «además de haberle dado unas películas al Papa,
ahora le dará algo para que se proteja del sol de México. ¡Este es el tercer
Papa al que Valentina le regala un sombrero!».
El Papa saludó uno por uno a los periodistas que lo acompañan en
el séquito, 75 en total de diferentes medios internacionales, y se entretuvo
con ellos para responder algunas preguntas. Una de ellas se la hizo Néstor Pongutá, corresponsal de W Radio, a
quien el Papa respondió «Sí, tengo ganas de ir a Colombia; si se firma la paz,
viajo en 2017».
Según la periodista del
diario argentino «La Nación», Elisabetta Piqué (que regaló unas rosas blancas a
Bergoglio), un periodista le preguntó al Papa: «¿Cuándo nos va a llevar a
Rusia?», y Francisco contestó sin pelos en la lengua: «Rusia y China están en
mi corazón, recen por ello». Otra corresponsal, al pasar, advirtió al
Pontífice: «cuidado con los rusos, que son duros»; al principio Francisco no dijo
nada, pero luego dijo con humor: «con un poco de vodka allí y un poco de
tequila allá», todo se puede solucionar.
Al saludar al corresponsal de
Notimex y Vatican Insider, Andrés Beltramo Álvarez, el Papa quiso informarse
sobre el resultado de la partida que jugaron ayer los equipos argentinos Boca
Juniors y San Lorenzo de Almagro. «Che… ¿por cuánto le ganamos al Boca?»,
preguntó. «Uh, Santidad, por 4 a 0». El equipo del Papa (los «cuervos
azulgrana») se llevó la Supercopa Argentina, por lo que contestó, visiblemente
contento: «A los cuervos nos gusta la pizza, pero más el caldo de gallina».
Fuente: Vatican Insider
