Alegría
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Hace un par de días, me puse a ordenar la celda
(todavía tenía algún detalle navideño extraviado de su caja...). Decidí
escuchar una charla mientras tanto: ¡es genial aprovechar esos ratos para que
te hablen de Él!
La grabación era una predicación de un dominico que
murió hace unos años. Lo impresionante fue que, nada más dar al play, vi al
Señor detrás de esa charla:
-Del libro del profeta Sofonías... -decía el dominico
con su voz fuerte y cascada por los años- «Yahvé, tu Dios, está en medio de ti,
¡un poderoso salvador! Él exulta de gozo por ti, (...) danza por ti con gritos
de júbilo.»
¡Es la lectura que me regaló el Señor en mi Profesión
Temporal! ¡Cómo me ayudó todo lo que este dominico iba comentando! Tanto, que
no me resisto a compartirlo contigo (así que casi podemos decir que hoy Pedro
nos lleva al Señor...)
Y es que este dominico comentaba que es terrible que
los cristianos no meditemos sobre "la alegría de Dios".
¿Lo sabes? ¿Sabes que Dios se alegra cuando piensa en
ti? Pero se alegra... ¡hasta el punto de bailar de alegría cuando te ve! ¡Es
Palabra de Dios!
Y todo porque eres su hijo... y Él, que es tu Padre,
encuentra su mayor gozo en amarte. No lo hace a regañadientes, o porque no le
queda otra... ¡es que te disfruta, salta de alegría cada vez que le miras!
Hoy el reto del amor es estar un rato con el Señor. En
esos minutos que le regales a Cristo pídele poder sentir su Alegría por ti. ¡Él
te espera con una gran sonrisa! Verás que este Amor te transforma por
completo... ¡y te contagiarás de profunda alegría! Por ello, te invito a que tú
también la transmitas: hoy llama o escribe a una persona para decirle:
"Soy feliz por haberte conocido, eres un regalo del Señor para mí."
¡Feliz y alegre día!
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
