Problemas con el tipex
Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Como ya sabes, ha empezado la Cuaresma y, entre los
muchos cambios que hay, está el del breviario: en este tiempo cogemos el tomo
II. Con él rezamos toda la Cuaresma y la Pascua.
Entre las páginas de mi breviario, tenía las estampas
que usé el año pasado. Claro, estaban colocadas las de Pascua... así que, un
rato antes de Vísperas, fui pasando las hojas para guardar ésas y poner ahora
alguna imagen de Cuaresma.
De pronto, encontré una que me llamó la atención. Por
Pascua se reza el Ángelus y, como no me lo sé de memoria, una hermana me lo
copió en una estampa para que, cuando me toque dirigirlo, pueda estar tranquila
(si no tengo que coger otro libro más, el de oraciones).
Lo curioso fue que, a mitad del Ángelus, se equivocó.
Pero, sin darle muchas vueltas, cogió tipex, y puso encima lo que correspondía.
Este año, al ver la estampa, he descubierto que el
tipex ha perdido fuerza y se transparenta lo de abajo. Ahora, entre una cosa y
otra, ya no se sabe muy bien lo que pone.
Esto me hizo volverme al Señor, viendo cómo muchas
veces, en nuestra vida, cuando nos equivocamos, ponemos algo encima para
taparlo y seguimos con lo siguiente... Sin embargo, tarde o temprano todo sale
a la luz, y se acaba viendo lo que está debajo.
Jesús nos invita a aceptar los errores, a ver que no
pasa nada porque te equivoques, que aceptes que eres humano, que gracias a que
nos equivocamos sentimos en nuestro ser la limitación y esto nos hace agarrarnos
más fuerte a Cristo.
No tengas miedo a tus errores, si tienes que tachar,
no pasa nada, pero sigue escribiendo. Y, si tienes que empezar de nuevo, no te
preocupes, empieza un nuevo camino. Pero no pongas tipex por encima como que no
ha pasado nada, porque eso sólo va a hacer que encubras el error por un tiempo,
pero al final saldrá y emborronará tu presente.
Hoy el reto del amor es aceptar los errores que tengas
en el día. Te invito a que en ese momento mires a Cristo y le pidas seguir
caminando, verás cómo dentro de ti la Paz no desaparecerá. Hoy, cuando te
encuentres con un error tuyo, no le tapes, acéptale y ponle solución desde el
amor, primero hacia ti y después hacia los demás. Hoy el Señor quiere que te
ames como eres y como estás, porque Él te ama así. Y porque Él te ama, hoy tú
puedes amarte y amar tus errores. Pero primero mírale a Él. En ti no hay vida;
en Él, sí.
Que tengas un feliz día.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
