“El rechazo de la bendición de Dios lleva a la fatalidad de un delirio de omnipotencia que arruina todo"
El Papa Francisco dedicó su última catequesis sobre el matrimonio y la familia en la Audiencia General de este
miércoles a la comunidad conyugal formada por un hombre y una mujer, origen y
base “de esta cultura mundial que nos salva de tantos ataques, tantas
destrucciones, tantas colonizaciones” y a los que fue confiada la creación.
No obstante, “el rechazo de la bendición de Dios lleva
a la fatalidad de un delirio de omnipotencia que arruina todo.
Es lo que llamamos ‘pecado original’. Y todos venimos al mundo con la herencia
de esta enfermedad”, dijo en la catequesis.
Francisco denunció que la
actual sociedad está “administrada por la tecnocracia económica” y que “la
subordinación de la ética a la lógica del beneficio dispone de abundantes medios
y de un apoyo mediático enorme”.
En esta situación, “una nueva alianza del hombre y de la
mujer es no solo necesaria, sino también estratégica para la emancipación de
los pueblos de la colonización del dinero”.
“¡Esta alianza debe volver a
orientar la política, la economía y la convivencia civil!, porque “ella decide
la habitabilidad de la tierra, la transmisión del sentimiento de la vida, los lazos de unión de la memoria y de la
esperanza”.
“De esta alianza, la comunidad
conyugal-familiar del hombre y la mujer es la gramática generativa, el ‘nudo de
oro’, podríamos decir”, dijo Francisco.
Improvisando, el Santo Padre
añadió: “La familia está en el inicio, en la base de esta cultura mundial que
nos salva de tantos ataques, tanta destrucciones, tantas colonizaciones como la
del dinero, o de las ideologías que amenazan tanto el mundo. La familia es la
base para defenderse”.
El Papa destacó que la
creación de Dios “no es una simple promesa filosófica: es el horizonte
universal de la vida y de la fe. No existe un diseño divino diferente de
la creación y de su salvación”.
El Pontífice explicó que “no
estamos malditos ni abandonados a nosotros mismos” e hizo alusión a las
palabras del Génesis ‘Yo pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu estirpe
y la suya’”. “Son las palabras que Dios dirige a la serpiente engañosa.
Mediante estas palabras Dios marca a la mujer con una barrera protectora contra
el mal, a la cual puede recorrer si quiere cada generación”.
“Quiere decir que la mujer
lleva una bendición secreta y especial para defender su criatura del Maligno,
como la Mujer del Apocalipsis que corre a esconder al hijo del Dragón y Dios la
protege”.
El Papa denunció que “existen
muchos lugares comunes, a veces incluso ofensivos, sobre la mujer tentadora que
inspira al mal. Sin embargo, ¡hay espacio para una teología de la mujer que
esté a la altura de esta bendición de Dios para ella y para las generaciones!”.
En el último tramo de su
catequesis, Francisco subrayó que “la misericordiosa protección de Dios en
relación con el hombre y la mujer, en cada caso, no viene nunca a menos para
ambos” y mencionó como Dios les hizo unas túnicas de piel para taparse. “Este
gesto de ternura significa que también en las dolorosas consecuencias de
nuestro pecado, Dios no quiere que permanezcamos desnudos y abandonados a
nuestro destino de pecadores. Esta ternura divina, este cuidado por nosotros,
la vemos encarnada en Jesús de Nazaret, hijo de Dios ‘nacido de mujer’”.
“Cristo nacido de mujer, de
una mujer, es la caricia de Dios sobre nuevas llagas, errores, pecados, pero Dios
nos ama como somos y quiere llevarnos adelante con nuestros proyectos y la mujer es la más fuerte que lleva
adelante este proyecto”.
Al finalizar, el Santo Padre
afirmó que “si tenemos fe suficiente, las familias de los pueblos de la tierra
se reconocerán en esta bendición” y “de cualquier forma, quien se deje conmover
por esta visión, en cada pueblo, nación, religión a la que pertenezca, que se
ponga en camino con nosotros”. “Será nuestro hermano y nuestra hermana, sin
hacer proselitismo; caminamos juntos bajo esta bendición, bajo esta propuesta
de Dios de hacernos todos hermanos en la vida en un mundo que avanza y nace de
la familia, de la unión del hombre y la mujer”.
Al saludar a los fieles
congregados en la Plaza de San Pedro, se dirigió a los jóvenes, enfermos y
recién casados. “Ayer celebramos la memoria litúrgica de la Beata Virgen
Dolorosa. Invoquen a la Madre de Dios, queridos jóvenes, para sentir la dulzura
de su amor materno; ustedes, queridos enfermos, recen a ella en los momentos de
la cruz y del sufrimiento; y ustedes, queridos
esposos noveles, mírenla a Ella, como al modelo del camino conyugal de
dedicación y fidelidad”.
Fuente: ACI
