Se
afinan los preparativos para la beatificación de los mártires asesinados en el
Perú hace 24 años
La diócesis de Chimbote se prepara para celebrar en diciembre la beatificación
de los tres sacerdotes asesinados por el grupo terrorista Sendero Luminoso el
año 1991, los padres Miguel, Zbigniew y Sandro, a quienes la comunidad
chimbotana invoca ya como "Testigos de la Esperanza".
En un reciente
artículo difundido días atrás por la diócesis donde derramaron su sangre los
misioneros, el obispo de Chimbote, monseñor Francisco Simón Piorno, recordaba
que "nuestros sacerdotes se enfrentaron a la muerte anunciada con gran
valor. Pudieron huir, pero no lo hicieron. El rebaño que les había sido
confiado exigía su presencia y su testimonio. Sabían perfectamente que el odio a
la fe arrancaría de cuajo sus vidas".
Es por este motivo, continúa el
prelado, que "la Iglesia reconoce su muerte martirial (pues) con los ojos
puestos en Él y vislumbrando la gloria que les aguardaba, fueron capaces
de superar el miedo y convertirse para todos nosotros en testigos de la
esperanza, que no defrauda".
A pocos meses para la celebración
que los glorificará, el obispo Simón Piorno invitó a la comunidad a "afirmar que
son beatos, dichosos, bienaventurados, porque creyeron el Evangelio de
las Bienaventuranzas".
Antesala de la
fiesta
Mientras se vive un ambiente exultante
en parroquias y comunidades, los fieles, algunos de los cuales fueron testigos
del trabajo pastoral y del martirio de los sacerdotes, se disponen a conmemorar
los veinticuatro años del doloroso asesinato.
Es así que
la parroquia Señor Crucificado de Santa, donde el presbítero italiano Sandro
Dordi fue párroco, ha programado una serie de actividades de tipo litúrgicas,
así como de reflexión y de un mayor conocimiento de su vida entre escolares y
catequistas.
Por su parte, quienes forman parte de la aún parroquia
franciscana de Pariacoto tuvieron días atrás una "peregrinación de
agradecimiento" y una misa por la beatificación, la cual se llevará a
cabo el próximo 5 de diciembre con la presencia del prefecto de la Congregación
para la Causas de los Santos, el cardenal Angelo Amato, SDB.
Según
información difundida por la diócesis de Chimbote, el momento más significativo
y alegre de la ceremonia fue cuando se hizo público el Himno de la beatificación
que será entonado en los meses previos y con especial alegría durante la
ceremonia de diciembre.
Traslado de los
restos
Aunque los cuerpos martirizados de los franciscanos
polacos Miguel Tomaszek y Zbigniew Strazalkowski reposan ya en tierras
chimbotanas, no es el mismo caso con los restos del presbítero Sandro Dordi, que
reposan en su Italia natal.
Por tal motivo, monseñor Francisco Simón ha
encargado al obispo emérito y antecesor suyo, monseñor Luis Bambarén
Gastelumendi, SJ, la delicada tarea de convencer a los familiares italianos del
sacerdote asesinado, y permitan así traer sus restos hasta la ciudad donde
derramó su sangre para la próxima veneración de los fieles.
Según explicó
a un diario local la máxima autoridad eclesiástica de Chimbote, "el viaje
encomendado por la diócesis a monseñor Bambarén será el mes de septiembre y en
caso de que los dos hermanos del religioso italiano, que trabajó en el distrito
de Santa, permitan el traslado de los restos, se procedería a la exhumación para
ser traídos a Perú bajo un estricto cuidado".
Fuente: Aleteia
