Los fondos recogidos por el Pabellón de la Santa Sede en La EXPO de Milán serán para la infancia que sufre el conflicto en Oriente Medio
El Papa Francisco ha dispuesto que el dinero recogido en el Pabellón de la Santa
Sede en la Expo de Milán sea destinado a los niños refugiados y a sus familias
en Jordania. Los 68.000 euros recaudados hasta el momento serán
destinados a las clases más golpeadas por el conflicto en Oriente
Medio.
Según la Oficina de Comunicación del Pabellón de la Santa Sede, 690.000 personas han visitado la muestra, desde el momento de la apertura del espacio. “Solo en el mes de agosto se cuentan 200.000 visitantes”.
Según la Oficina de Comunicación del Pabellón de la Santa Sede, 690.000 personas han visitado la muestra, desde el momento de la apertura del espacio. “Solo en el mes de agosto se cuentan 200.000 visitantes”.
Quien se acerca al Pabellón puede contribuir con
una limosna a financiar la caridad del Papa, quien ha ordenado que los
fondos sean destinados a los niños refugiados, especialmente de Irak, Palestina
y Siria, que han tenido que huir de sus tierras debido a la violencia y la
persecución.
Más fondos para los refugiados de la venta
de la encíclica
En este espacio se han vendido 5.000
copias en italiano de la encíclica Laudato si del Papa
Francisco. Y mil se han vendido en español, inglés y francés.
El
Pabellón de la Santa Sede también evangeliza a través del arte. De esta manera,
en los primeros tres meses de la Exposición Universal ha sido expuesto el cuadro
de la Última Cena de Tintoretto, que ha sido prestado por la Iglesia de
San Trovaso en Venecia (Italia).
Asimismo, los visitantes pueden
admirar desde principios de agosto el Tapiz (Arazzo) de Rubens La
Institución de la Eucaristía (1632-1650), proveniente del Museo Diocesano
de Ancona, que será expuesto hasta el final del Expo en
octubre.
Arte, fe y alimento espiritual son los tres
elementos que atraen a los visitantes, que también pueden aportar sus donativos
a la obras de caridad del Papa, al mismo tiempo que descubren la belleza y las
enseñanzas de la Iglesia.
No solo de pan… es
el tema central desarrollado en el Pabellón a través de varios lenguajes
artísticos. En varias secciones: un jardín para proteger, alimento para
compartir, la comida que educa y un pan que hace presente a Dios en el
mundo. La comida es ocasión de reflexión y educación sobre la fe, la
justicia, la paz, las relaciones entre los pueblos, la economía y la
ecología.
Fuente: Aleteia
