Sacerdote que auxilia a prófugos en
el Kurdistán iraquí cuenta al Papa Francisco los horrores del ISIS contra los
cristianos, él lo hace acomodar en primera fila en la audiencia general
El Papa Francisco cumplió de este miércoles 26 de agosto la 100 audiencia de su
pontificado sin vanagloria y escuchando el testimonio del sufrimiento de
los cristianos en el Kurdistán iraquí.
Después de la audiencia
general, el Santo Padre recibio del padre Semir Yousif las pruebas
angustiosas de las persecuciones y la violencia ejercida por el ISIS (el Estado
Islámico) contra los cristianos y otras minorías religiosas en la
región cercana a la frontera con Turquía.
Según cuenta el periódico del Vaticano L’Osservatore Romano, el Pontífice hizo acomodar al párroco, junto a los obispos, en primera fila en la audiencia, precisamente para “confirmar y relanzar la atención sobre el drama que está golpeando a los cristianos”.
El párroco de cinco aldeas de Amadiyak sobre las
montañas mostró al Papa “un álbum de fotografías para documentar la
catástrofe apocalíptica: he visto escenas de dolor y desesperación
inimaginables, personas muertas abatidas en medio a la calle”,
dijo.
Los yihadistas del Estado Islámico desplazaron de la
provincia iraquí de Nínive hace un año a más de 25.000 familias cristianas
asirias y caldeas. Ahora las noticias que llegan al Papa desde el
Kurdistán iraquí es que el odio se extiende como una mancha de aceite causando
cada día más victimas.
El testimonio sigue contando que “llegan miles y
miles de personas escapando sin ninguna pertenencia, huyen sin haber podido
recuperar ni siquiera un vestido o un documento, para fugarse de una muerte
asegurada”. Así en “un instante se cancelan las raíces que provienen del
primer siglo cristiano, porque nosotros los cristianos en esas regiones
no somos ni huéspedes ni extranjeros”.
Miles de personas llegan pidiendo
auxilio a la parroquia de padre Yousi. “Hacemos lo
imposible para acoger a los prófugos que escapan de la furia del ISIS,
les damos de comer, un techo y medicinas, por lo menos cubrimos las primeras
necesidades”. En este sentido, contó al Papa que contaban mucho con su ayuda y
caridad.
La caridad del Papa ha llegado a los refugiados iraquíes a
través de las dos misiones realizadas por el cardenal Fernando Filoni, prefecto
de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y de los fondos
recolectados a petición de Francisco por organizaciones como Caritas, la Iglesia
italiana y otras organizaciones humanitarias católicas.
El sacerdote
agradeció al Papa sus constantes llamados a la comunidad internacional para que
se movilicen por los que sufren en Irak y por los conflictos en Oriente
Medio.
“Su voz, puede estar seguro, es muy escuchada en todo el mundo
árabe -afirmó-. Cuando Francisco habla de la tragedia de los refugiados,
los medios de comunicación les dan un amplio espacio y esto nos ayuda a
encontrar finalmente solidaridad, a no caer en el
olvido”.
La solidad de las parroquias católicas se
extiende a todos los necesitados incluso musulmanes. “Entre las cinco
mil personas que estamos hospedando en este momento no hay solo cristianos de
varias denominaciones sino también musulmanes: la demencia del ISIS es una
violencia ciega y no puede vencer”.
Las esperanzas no se desvanecen a
pesar del mal recibido. El sacerdote no escondió que la Iglesia caldea
ha sufrido mucho pero “hoy está viva, y se considera más fuerte y unido debido a
esta dura prueba”.
Por ello, afirmó, “no nos falta la esperanza
de imaginar que un día el Papa pueda venir a encontrarse personalmente con la
gente de nuestra diócesis en Amadiyak y Zaku de los Caldeos para confirmarnos en
la fe y darnos valentía”.
Fuente. Aleteia
