La hermana Paciencia agradeció a los
jóvenes su inquietud misionera. "Vosotros dais la respuesta a ese ¿Dónde
está tu hermano?" Contó todo lo que vivió en el horror de la epidemia del
ébola
Este fin de semana ha tenido lugar el XII
Encuentro Misionero de Jóvenes en Madrid. Han participado 156 jóvenes de
toda España y de diferentes sensibilidades eclesiales y han compartido momentos
entrañables de alegría y profundización en la actividad misionera. ¿Dónde
está tu hermano? es el lema del que ha versado esta confluencia
jóvenes con vocación misionera.
Este Encuentro, organizado por Obras Misionales
Pontificias (OMP), ha contado con la presencia de D. Carlos Osoro y la hermana
Paciencia Melgar.
El arzobispo continuó hablando del ser
misionero como vocación de todo discípulo y como idea que recoge dos palabras
fundamentales: comunión y misión. "Que con estas palabras descubramos lo
que Dios ha hecho, sus discípulos hicieron y nosotros tenemos que hacer. Una
transformación misionera requiere comunión y misión" concluyó "Ir a la
misión supone ir lleno de Dios, vacío de uno mismo y la espontaneidad de dar la
vida. El amor no se retiene; se da", explicó al final, ante las preguntas
de los asistentes.
La jornada continuó con la intervención de Javier
Alonso, sacerdote, junto con su compañero cámara Pepe Cabanach, que se encargan
de elaborar cada año el vídeo del Domund, y así han recorrido medio mundo
conociendo la realidad misionera de la Iglesia. Entre sus aventuras que
compartieron con mucho humor, hablaron del perfil de los misioneros y de los
problemas políticos y sanitarios que a veces se da cuando la Iglesia llega a un
lugar con una cultura tan diferente. Finalmente hubo un turno de preguntas
donde Alonso definió al misionero entre otras cosas como "un hombre que se
ha desarraigado para darse al hermano".
Por la tarde, los jóvenes fueron a hacer experiencia
al Cottolengo del Padre Alegre, situado a las afueras de Madrid. Fue una
vivencia impresionante con mujeres con una enfermedad incurable y que no tienen
a nadie para cuidarlas. No se trató de una visita turística sino que la misma
comunidad abrió sus puertas para contar e intercambiar impresiones. Algunos de
los jóvenes pudieron dar de comer a algunas enfermas.
El domingo por la mañana intervino la hermana
Paciencia Melgar, misionera de la Concepción. Nació en Guinea Ecuatorial, en
una familia sencilla de once hermanos, que le transmitió la fe. Estudió
enfermería y se consagró a Dios como hermana misionera. Después de una vida
entregada en varias misiones, llegó en 2003 a Liberia al Hospital San José de
los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. Estuvo al lado del hermano
Miguel Pajares y otros que estaban allí cuando surgió en 2014 la crisis del
virus del ébola. La hermana Paciencia agradeció a los jóvenes su inquietud
misionera. "Vosotros dais la respuesta a ese ¿Dónde está tu hermano?"
Contó todo lo que vivió en el horror de la epidemia del ébola. Cuando empezaron
a morir sus compañeros de alrededor uno detrás de otro, ella se decía: ¿quién
será el siguiente? "Pero aún así había en mí una fuerza que me hacía
pensar en los demás y rezar el rosario todos los días" aclaró con
contundencia.
Aunque no quería dejar la misión de Liberia, se dio
cuenta de que iba a contribuir más si volvía a España para hacer transfusiones
de sangre. "Estoy muy contenta de ayudar a otras personas y es lo que
estamos llamados todos, porque somos hermanos, no importa el color o la raza.
Cuando tu hermano grita, ve a ayudarle, Dios nos pide que amemos a nuestro hermano".
Concluyó su intervención "os pido que seáis bendición para todos los que
os rodean". Cuando terminó hubo un aplauso conmovedor de dos minutos y los
jóvenes se pusieron en pie para agradecer su testimonio de vida.
A continuación, Jose María Gil Tamayo, secretario
General de la Conferencia Episcopal, presentó a Raúl Tinajero director del
departamento de Pastoral Juvenil que intervino para hablar del Encuentro
Europeo de Jóvenes que se dará del 2 al 8 de agosto en la ciudad de la santa
abulense Teresa de Jesús. Será una ocasión para conocer a la Santa y compartir
momentos de oración y de actividades.
El Encuentro terminó con dos testimonios de dos
jóvenes. Mª Jesús Romero, de Ciudad Real, estuvo en Guatemala y en Centro
América varios veranos. "La misión cambió mi vida". dijo. Por eso, lo
que experimentó allí lo vive aquí en el día a día, lo ha interiorizado y lo ha
trasladado a su vida de Madrid. "No es trabajo de un mes de verano, lo
mantengo todo el año" concluyó. Miguel Ángel Díez Tascón, leonés, estuvo
en Chad y Burundi con los misioneros javerianos. Estaba alejado de la fe en sus
años universitarios y un día le pidieron echar una mano a una chica con muchos
problemas "fue la Iglesia quien llamó a mi puerta" añade él. A partir
de esa experiencia conoció a los misioneros javerianos y su amor por la misión.
El final del Encuentro Misionero de Jóvenes supone un
principio para las experiencias misioneras de verano. Para animar a estos
jóvenes y a otros con inquietudes misioneras, OMP edita anualmente la Guía
Compartir la Misión, un documento que recoge todas las ofertas de las
instituciones de toda España para hacer experiencias Misioneras de Verano. De
esta forma, si algún joven hacer un #VeranoMisión, se puede informar de todas
las iniciativas que se ofrecen, de diferentes carismas y familias misioneras.
Pueden descargarse las fotos, cortesía de
Fernando Redondo desde: https://www.dropbox.com/sh/sm1pzpo5zlxp5or/AACpU_4fAvrXcVXlXOMZjLJsa?dl=0
Para más información:
Para acceder a la Guía "compartir la
misión":
http://ompes.blogspot.com.es/p/guia-compartir-la-mision.html
http://ompes.blogspot.com.es/p/guia-compartir-la-mision.html

