Básicamente el guión es fiel a la realidad tal como sucedió según las Escrituras
Hoy viernes 27 de marzo se estrena en 50 salas
de cine en España la película "La espina de Dios", dirigida
por Óscar Parra de Carrizosa (ReL le entrevistó aquí), sobre la vida pública de Jesús.
Dura 140 minutos. La lista de salas y ciudades se puede consultar en
laespinadedios.com
La película narra
la historia de Jesús de Nazaret desde la formación del grupo apostólico al
inicio de su vida pública hasta las apariciones del Resucitado. Los detalles y
el desenlace son bien conocidos y no dejan lugar para la intriga y la sorpresa,
pero Parra de Carrizosa logra imprimir originalidad en el enfoque.
El
espectador ve a Jesús a través de los ojos de sus primeros seguidores, es decir,
sigue su difícil y vacilante itinerario de fe desde la esperanza en un
libertador del yugo romano hasta comprender el auténtico sentido de su
mesianismo.
Los primeros en unirse a él se sienten fuertemente
atraídos por su persona y quieren seguirle, pero lo ven sólo como un hombre, un
nuevo profeta, en la línea de los profetas de Israel. Alguien sin duda
extraordinario, pero un hombre al fin y al cabo.
Y así sucede también
con los que se van incorporando al grupo hasta llegar a ser doce. El trato entre
todos ellos es cercano y amistoso, con bromas y risas, como buenos camaradas
unidos en un ideal común.
La película es como la dramatización de los
relatos evangélicos, lo cual supone, lógicamente, un necesario
distanciamiento y una cierta interpretación de unos textos que,
propiamente, son unas catequesis.
Los evangelistas no pretendieron hacer
una crónica de la biografía de Jesús, sino que escribieron a la luz de la fe en
el Resucitado. Esa experiencia les desveló el sentido profundo de lo que habían
visto y oído, y eso fue lo que quisieron proclamar. Pero el film prescinde de la
lectura creyente de la historia, y parte del principio, cuando los discípulos
entendían el mesianismo de Jesús como la salvación sociopolítica de su pueblo y
esperaban recibir privilegios y honores por seguir al libertador.
Nos
muestra todo el proceso de incertidumbres, dudas, desánimos, deseos de
abandonar, mientras las enseñanzas del Maestro van calando en su
corazón y les van cayendo las escamas de los ojos.
Básicamente el guión
es fiel a la realidad tal como sucedió según las Escrituras. Algunos puntos no
proceden de los textos canónicos–como el nombre de Dimas, el buen ladrón, que
sólo figura en los apócrifos–aunque tampoco ofrecen carácter de falsedad.
Otros no tienen fundamento preciso en la historia real tal como está
atestiguada, son totalmente fruto de la imaginación–como el hecho de que cuando
prenden a Jesús, detienen también a Dimas y a Gestas, o la existencia de
Galia, la esposa de Pedro, cuyo nombre se desconoce en realidad y de la
que no se dice absolutamente nada en el Nuevo Testamento, si exceptuamos una
frase de S. Pablo no fácilmente interpretable–.
Esas aportaciones
proporcionan vivacidad a la narración fílmica sin por ello
cambiarsustancialmente el núcleo de la historia. Por otra parte, en los diálogos
de los personajes y sobre todo en las enseñanzas de Jesús, hay palabras
exactas de los textos bíblicos, que marcan la fidelidad a la historia tal como
aconteció.
Como sucede en los relatos evangélicos, los
doce aparecen llenos de debilidades. Su experiencia interior es muy
fuerte, pero les falta una fe firme. No obstante, a pesar de los momentos de
desfallecimiento, de sus terribles dudas, no dejan de seguir a Jesús.
El
personaje de Jesús aparece “natural”, como ellos lo veían, profundamente humano,
con cansancio, hambre, sed, tristeza, alegría… Eso no significa que la película
sólo atienda a su dimensión humana, sino que acompaña la evolución del grupo.
Cuando les pregunta “Vosotros, ¿quién decís que soy yo?”, Pedro, con la
voz entrecortada por la emoción, lo confiesa como el Cristo. La fe del grupo es
real, pero todavía imperfecta, sigue estando velada. Sólo después de la
Resurrección llegarán al final del proceso.
Puede parecer que el
personaje de María queda un poco desdibujado, vemos en ella a la madre
angustiada pero no a la mujer de fe.
Fuente: CinemaNet.info/ReL
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