Sus testimonios son un claro ejemplo de que «cada vida importa»
Agradecidos. Así es como se sienten Lourdes y Manuel por saber que los verdaderos padres de Javier decidieron traerle al mundo a pesar de su discapacidad. «Aunque sabemos que darlo en adopción tuvo que ser una decisión difícil, nosotros hemos querido darle la mejor vida posible. Actualmente no hay excusas para no apostar por niños con él. Existen muchas medidas y medios para ayudarles».
2.- Milagrosa: «Su madre tuvo a las mellizas con 20 años, y salió adelante»
3.- María Ángeles: «Con pequeños gestos también se educa en valores»
En apenas dos
semanas, Bramny dará a luz a su tercer bebé. Un hijo que estuvo a punto
de perder la oportunidad de vivir por las duras circustancias que atravesaban
ella y su pareja, padres de dos niñas pequeñas. «La empresa en la que
trabajaba mi pareja cerró y él se quedó en paro. Ha logrado algún empleo
esporádico en el que trabajaba casi todo el día entero por 400 euros. Vivimos
de okupas en un edificio».
Fuente: ABC
1.- Lourdes y Manuel: «Un hijo con discapacidad no te
quita la felicidad»
Lourdes y
Manuel tenían dos hijos de cuatro y dos años cuando decidieron adoptar a
Javier. Llegó a su nuevo hogar siendo un bebé de tres meses y en su
mochila portaba el síndrome de Down. Hoy, dieciocho años después, sus
padres recuerdan que su infancia fue «intensamente» preciosa. «La discapacidad
tiene sus complicaciones, no se puede negar, pero todo el amor y alegría que
hemos recibido por parte de Javier recompensa con creces cualquier problema
que nos haya planteado que tenga síndrome de Down. Cada logro es una gran
satisfacción para toda la familia».
Agradecidos. Así es como se sienten Lourdes y Manuel por saber que los verdaderos padres de Javier decidieron traerle al mundo a pesar de su discapacidad. «Aunque sabemos que darlo en adopción tuvo que ser una decisión difícil, nosotros hemos querido darle la mejor vida posible. Actualmente no hay excusas para no apostar por niños con él. Existen muchas medidas y medios para ayudarles».
Javier va a
un colegio especial y en fundaciones como Prodis o El Arca se encargan de hacerle un
seguimiento a lo largo de toda su vida: le buscarán un empleo, le
facilitarán un piso tutelado...
La alegría y
desparpajo de este joven quedaron patentes cuando decidió hacerse con el
micrófono en el escenario de la manifestación en plena Puerta de Alcalá y
se lanzó a cantar la famosa canción Ave María de David Bisbal. El publico
asistente no pudo contenerse y se unió a él con grandes aplausos.
Milagrosa viene
desde la madrileña localidad de Móstoles con sus dos nietas, Carolina y
María, dos niñas rubias preciosas que no se pierden detalle. «Su madre
se quedó embarazada con 20 años y el padre no tardó en desaparecer.
Pero
ella siguió adelante, y mira, aquí estamos seis años después», dice la abuela,
orgullosa a reventar. «Venimos a todas las manifestaciones en defensa de
la vida, para nosotros son muy especiales», asegura. A su lado,
Guillermo ayuda a una de sus sobrinas y a su burrito de peluche a encaramarse a
la valla para salir en la foto.
3.- María Ángeles: «Con pequeños gestos también se educa en valores»
Elena es la sexta de los siete hijos que tiene María Ángeles. La pequeña de ocho años
aceptó la curiosa propuesta que su madre había pensado para la celebración
de su cumpleaños a la que había invitado a las 38 niñas de su clase: «¿qué te
parece si, en vez de que te traigan juguetes, te regalan leche y pañales
para dárselo a las madres que no tienen dinero para cuidar a sus bebés?».
Elena no dudó
en decir que sí. Bueno, en realidad sí tuvo una duda: «pero, los abuelos y
vosotros, ¿me haréis un regalo, verdad?». Se quedó tan feliz con la respuesta
afirmativa de su madre.
María Ángeles
se siente totalmente convencida de que este pequeño gesto ha sido una buena
lección de educación en valores para su pequeña. «Sería estupendo que
otras familias pusieran en marcha iniciativas similares porque cada vez hay
una pérdida de valores mayor en nuestra sociedad», asegura esta orgullosa madre.
4.- Bamny: «Sentirme apoyada me ayudó a
no abortar»
En apenas dos
semanas, Bramny dará a luz a su tercer bebé. Un hijo que estuvo a punto
de perder la oportunidad de vivir por las duras circustancias que atravesaban
ella y su pareja, padres de dos niñas pequeñas. «La empresa en la que
trabajaba mi pareja cerró y él se quedó en paro. Ha logrado algún empleo
esporádico en el que trabajaba casi todo el día entero por 400 euros. Vivimos
de okupas en un edificio».
Su tercer
embarazo llegó en el peor momento. «Lloré mucho y me planteé abortar porque
no tenía dinero para mantener al nuevo bebé. Tras dos meses de angustia
planteándome esta posibilidad pedí cita con una asistente social que me diría
dónde podría abortar de forma gratuita».
Nunca fue a la
cita. En RedMadre la agarraron de la mano y la dijeron: puedes estar tranquila, nosotros
vamos a ayudarte a cuidar a tu nuevo hijo. «Sentirme apoyada me dio el
impulso que necesitaba para quitarme la idea de abortar».


