El papa Francisco ha aprovechado la audiencia general, para pedir oraciones por el Consistorio que tendrá lugar en los próximos días
La
audiencia general de este miércoles 11 de febrero, Día del Enfermo y de
la Virgen de Lourdes ha comenzado, por invitación del Santo Padre, con
un Ave María a esta advocación.
El Papa ha manifestado además su
preocupación por las noticias que llegan de la isla italiana de
Lampedusa, “donde se cuentan más muertos entre los inmigrantes a causa
del frío a través de la larga travesía del Mediterráneo”. Por eso, el Papa ha
deseado asegurar su “oración por las víctimas y animar nuevamente a la
solidaridad, hasta que a nadie le falte el socorro
necesario”.
Las noticias que llegan desde la isla italiana de
Lampedusa indican una nueva tragedia del mar: son 29 los inmigrantes
muertos, 7 ya cuando llegaron los auxilios y 22 de ellos que ya estaba graves
fallecieron durante el rescate de la barcaza que llevaba 105
personas.
Aprovechando el final de las lluvias que estos últimas días han
cubierto los cielos de Roma, el santo padre Francisco ha celebrado la
audiencia de este miércoles de nuevo en la plaza de San Pedro, la
primera fuera del Aula Pablo VI desde que empezó el año.
Desde el jeep
blanco, el Papa ha recorrido los pasillos de la plaza saludando y
bendiciendo a los presentes que lo saludaban con gritos de entusiasmo.
Como de costumbre, Francisco ha podido bendecir y besar en la cabeza a los niños
que le acercaban hasta el papa movil.
El papa Francisco ha aprovechado la
audiencia general, para pedir oraciones por el Consistorio que tendrá lugar en
los próximos días. “El Espíritu Santo asista los trabajos del Colegio
Cardenalicio e ilumine a los nuevos cardenales y su servicio a la
Iglesia”, ha deseado el Pontífice.
Como ya había sido anunciado,
los días 12 y 13 de febrero se reúnen los cardenales para ser informados sobre
los trabajos del Consejo de cardenales que asiste al Santo Padre en la reforma
de la Curia. Además, este sábado serán creados 20 nuevos cardenales.
La
catequesis de este miércoles, dentro del ciclo sobre la familia, se ha centrado
en los hijos. De este modo, el Papa ha indicado en su resumen hecho en
español:
“Queridos hermanos y hermanas: Siguiendo la serie de catequesis
sobre la familia, hoy quisiera hablarles de los hijos como don de Dios para los
padres y la sociedad. Un hijo es amado por ser hijo: no porque sea
bello, sano, bueno; no porque piense igual que yo, o encarne mis
deseos. Todos hemos sido hijos. Ser hijos nos permite descubrir la
dimensión gratuita del amor, de ser amados antes de haber hecho nada
para merecerlo, antes de saber hablar o pensar, e incluso antes de venir al
mundo”. Es una experiencia fundamental --ha proseguido-- para conocer el amor de
Dios, fuente última de este auténtico milagro. Además, este amor nos da fuerza
para afrontar la vida sin miedo, construir un mundo nuevo, ser mejores cada día
sin arrogancia, ni presunción.
Así, ha afirmado que “el cuarto
mandamiento que nos pide ‘honrar al padre y a la madre’ está a la base
de cualquier otro tipo de respeto entre los hombres. Una sociedad que
descarta a sus mayores es una sociedad sin dignidad, pierde sus raíces y se
marchita; y una sociedad que no se rodea de hijos, que los considera un
problema, un peso, no tiene futuro”.
Finalmente ha explicado que
“la concepción de los hijos debe ser responsable, pero el simple hecho
de tener muchos hijos no puede ser visto como una decisión
irresponsable. La vida rejuvenece y cobra nuevas fuerzas
multiplicándose. Los hijos crecen compartiendo alegrías y sacrificios. En el
sucederse de las generaciones se realiza el designio amoroso de Dios sobre la
humanidad”.
[Esto puede entenderse como otra aclaración tras la
llamada "polémica de los conejos" a raíz de sus palabras en el avión de vuelta de Filipinas. Ya lo hizo en
otra audiencia anterior. Nota de ReL].
A continuación, ha saludado a
los peregrinos de lengua española, “en particular a los fieles de Mallorca,
acompañados de su Obispo, Mons. Javier Salinas Viñals, así como a los grupos
provenientes de España, Colombia, Argentina, México y otros países
latinoamericanos. Que la Inmaculada Virgen María, Nuestra Señora de Lourdes,
conceda a todos sus hijos consuelo y fortaleza para crecer en el amor y caminar
juntos hasta la meta del cielo. Muchas gracias.”
Tras los saludos en
todas las lenguas, el Santo Padre ha dedicado unas palabras a los jóvenes, los
enfermos y los recién casados. Queridos jóvenes, “disponeos a ser ‘ojos
para el ciego y pies para el lisiado´”, queridos enfermos, “sentíos siempre
apoyados por la oración de la Iglesia”, queridos recién casados, “amad
la vida que es siempre sagrada, también cuando está marcada por la fragilidad y
la enfermedad”.
Fuente: Zenit/ReL