El signo de la paz expresa una realidad profunda y debe ser hecho dentro del decoro y devoción de la Santa Misa
La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
expidió recientemente una carta circular sobre el rito de la paz en la
Eucaristía en la cual anuncia que no se realizarán cambios a las disposiciones
actuales pero pide un mayor respeto de las normas para mantener la dignidad de
la celebración eucarística.
El saludo de la paz es "una característica del
rito romano" y por este motivo se mantiene en su forma y su ubicación en
la liturgia, al tiempo que se pide a los fieles profundizar en el sentido
espiritual del mismo y no exagerar el gesto al crear confusión "justo
antes de la Comunión", recordó el anuncio.
La noticia de la
respuesta del Dicasterio fue anunciada por el P. José María Gil Tamayo,
Secretario de la Conferencia Episcopal Española. "La Congregación para el
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos se pronunció en favor de
mantener el rito y el signo de la paz en el lugar que tiene ahora en el
Ordinario de la Misa", declaró el sacerdote, según información de EWTN.
El
documento fue dirigido por el Prefecto de la Congregación, el Cardenal Antonio
Cañizares y responde a las inquietudes planteadas por el Sínodo de los Obispos
en 2005 y la invitación al estudio del tema por parte del Papa Benedicto XVI en
2007. Después de consultar al respecto a las Conferencias Episcopales alrededor
del mundo, "hay una propuesta de mantener el ‘rito' y ‘signo' de la Paz en
el lugar y forma que tiene en el Ordinario de la Misa, al considerarlo una
característica del rito romano y al no creer conveniente para los fieles
introducir cambios estructurales en la celebración eucarística en estos
momentos", afirma la circular según el Servicio de Información Católica de
los Obispos españoles.
Una mejor
comprensión del signo
Si bien se
mantienen las disposiciones actuales, la carta circular realizó recomendaciones
para "expresar mejor el contenido del signo de la paz y para moderar los
excesos que generan confusión en la asamblea litúrgica momentos antes de la
Comunión". De igual manera el dicasterio hizo un llamado para entender la
profundidad del signo y realizar una catequesis en este sentido, para que se
promueva el concepto cristiano de la paz, el cual "llega a su significado
más profundo con la oración y el contexto mismo de la Eucaristía". La
circular afirma que el rito es opcional y puede omitirse en ocasiones en las
cuales "que tal intercambio no se producirá de una manera adecuada".
Según los
Obispos españoles, la indicación es fomentar el respeto por el modo correcto de
llevar a cabo el saludo, evitando el desplazamiento de los fieles o que el
sacerdote abandone el altar y evitando el llamado "canto de la paz"
que no hace parte de la liturgia y ha sido añadido de forma espontánea en
algunos lugares, incluso en sustitución del Agnus Dei (Cordero de Dios) que sí
está prescrito. También se aconsejó no cambiar el sentido del saludo en
funerales o matrimonios, ya que no ese es el momento de expresar condolencias a
la familia o felicitar a los cónyuges.
Finalmente, la
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos recordó
que el rito de la paz es una invitación al testimonio de los creyentes en todas
las dimensiones de su vida: "Los católicos enfrentan hoy el grave
compromiso de construir un mundo más justo y pacífico", afirmó el
documento. Esto "implica un entendimiento más profundo del significado
cristiano de la paz y su expresión en la celebración litúrgica".
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