Audiencia
con Francisco
Dada su notoriedad deportiva y su condición de
argentino, fue ampliamente conocido el saludo que el
tenista pudo dar a su compatriota, el Papa Francisco, al final de la
audiencia general el pasado mes de mayo en el Vaticano.
Gracias a un
artículo publicado en el periódico The Telegraph («ATP Tour Finals 2013: Juan
Martín del Potro reveals faith behind his success», 02.11.2013) ahora sabemos
que aquel encuentro no fue parte de un hecho aislado en el que dos personajes
famosos se encuentran sino un momento de fe entre un feligrés católico y
el máximo pastor de los católicos en el mundo.
Los peligros de la
fama
«Yo soy muy católico», dice del Potro, quien
añade: «Estoy tratando de ser una buena persona cada día y hacer lo que mis
padres me enseñaron cuando era niño. Algunos atletas pueden
cambiar porque no es fácil cuando te hiciste famoso muy
rápido.
El dinero, las fotografías, los fans te siguen por todas partes,
uno puede tener todo lo que quiere. Hay diferentes tentaciones,
pero hay que estar tranquilo en el propio enfoque y trabajo. Uno
necesita un equipo muy fuerte de trabajo para seguir siendo la misma persona
todo el tiempo».
Intercambio de regalos con el
Papa
Fruto de aquel encuentro con el Papa Francisco fue un
Rosario que el mismo Papa le regaló: «Fue un gran momento para mí, tal
vez el momento más grande de mi vida. Tuve la oportunidad de hablar con él sobre
el tenis y sobre mi carrera. Todo el mundo sabe que soy católico y fue una
fantástica oportunidad hablar con él y escuchar lo que está haciendo por el
mundo. En nuestro país estamos muy orgullosos de contar con él».
Pero en
su viaje a Inglaterra para un torneo de la ATP le robaron la cartera
donde conservaba el regalo: «Yo llevaba el Rosario a todas partes. Eso
es lo que más me importa». Entonces Del Potro regaló su
raqueta de tenis al Papa Francisco.
Cerca de las
iglesias
Pero en el artículo del Telegraph la pregunta más
interesante, en cuanto que supone una moraleja, es cuando le interrogan acerca
de cómo a pesar de la fama se mantiene con los pies en la tierra a lo que el
tenista no duda en señalar su fe: «Voy a la iglesia en
Argentina y trato de mantener el ritmo durante los torneos. A veces es
difícil encontrar una iglesia, y luego está el problema de que la gente
te siguen a todas partes. Pero trato de estar cerca de una cada vez que
puedo».
Todas esas declaraciones son las que llevan al rotativo
londinense a afirmar que considerando «los estándares a menudo cuestionables de
los atletas profesionales, Del Potro casi podría ser
considerado un santo deportivo».
Le roban el rosario el rosario bendecido por el Papa
El tenista argentino Juan
Martín del Potro sufrió el sábado pasado en París el robo de su
maletín, que
contenía su pasaporte, dinero y otros efectos personales, entre ellos un
rosario bendecido por el Papa Francisco, informó a EFE su jefe de prensa, Jorge
Viale.
La sustracción se produjo
alrededor de las 11.00 horas, cuando el jugador argentino se preparaba para
viajar en el tren Eurostar a Londres para participar en el Masters.
"Estaba haciendo el
check-in para el tren y me pidieron un autógrafo. Me di vuelta para firmarlo y
en esos 20 segundos me lo robaron", comentó Del Potro.
"Mi Rosario bendecido por
el Papa Francisco, que llevaba a todas partes, es lo que más me importa",
indicó Del Potro, que conoció al Papa, compatriota suyo, este año durante el
torneo de Roma.
Del Potro ya se encuentra en
Londres e integrará el Grupo B del Masters con el serbio Novak Djokovic, el
suizo Roger Federer y el francés Richard Gasquet.