Las patatas que cambiaron todo
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
La sala de
trabajo está en un sitio diferente. Antes, estaba al lado de la cocina y lo que
más echo de menos el día que me toca cocinar es que las monjas pasaban a
saludar y de paso, picaban algo, probaban la comida…
Ahora está en
un piso diferente y el otro día, cocinando, recordaba esas visitas de las
monjas. Estaba haciendo tortilla de patata y me sobró patata, eran las 12:00 de
la mañana y ¿a quién no le apetece algo a esa hora? Así que preparé un plato y
en lugar de esperar a que las monjas fuesen, fui a su encuentro. Y luego, una
vino con los platos de vuelta, otra pasó a agradecer…y así terminó la cocina
con un desfile de monjas.
¿Quién no ha
sentido soledad alguna vez? Es algo muy humano. En la oración, Jesús me hacía
ver que, cuando la soledad aparece, podemos llevarla a Él y pedirle que nos
muestre un camino. A veces, sin darnos cuenta, nos encerramos en ella; otras
veces, aunque siga doliendo, podemos dejar que Jesús nos ayude a dar un pequeño
paso hacia alguien.
No estás solo:
Jesús permanece contigo. Y cuenta contigo para llevar su amor a los demás. Es
Él el que puede darte fuerza que necesitas para salir al encuentro de los
demás; y, al compartir un gesto de cariño, los dones que has recibido, quizá
descubras también la alegría de la comunión.
En el
Evangelio, Jesús envía a sus discípulos a anunciar y servir, y ellos vuelven
contando lo que han vivido. La oración los pone en camino, y en el camino
aprenden a amar.
Prueba a dar el
primer paso. ¿Cómo hacerlo? Pregúntaselo a Jesús y pídele que te muestre tu
«tortilla de patata»: ese pequeño gesto concreto que puede acercarte a los
demás.
«Hay más dicha
en dar que en recibir.» (Hch 20,35)
Hoy el reto del
amor es llevar a Jesús tu soledad en un rato de oración y, después, si puedes,
sal al encuentro de alguien con un detalle que le alegre el día.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
06 octubre 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
