La asociación 'Enraizados' organiza el Foro Dios: ¿Luz en la vida pública? en la Cámara Alta con decenas de asistentes
![]() |
| Bieito Rubido y monseñor Sanz, durante el Foro |
En las paredes
del Senado han resonado esta tarde palabras que no se suelen escuchar en la
Cámara Alta: Dios, familia, religión, fe, creencias, conciencia. Ha sido
durante el II Foro Lo que aporta la fe católica a España y Europa,
organizado por la asociación Enraizados, con el título Dios: ¿Luz en
la Vida Pública?
A lo largo de
la tarde han intervenido Higinio Marín, Rector de la Universidad CEU
Cardenal Herrera (Valencia); monseñor Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo; Bieito
Rubido, director de El Debate, y Fernando Gutiérrez, senador por
Melilla (PP), que fueron presentados por José Castro Velarde, presidente
de Enraizados.
«Cuando se
quiere destruir una sociedad, hay que destruir la familia, la amistad y la
soledad», afirmó monseñor Jesús Sanz parafraseando a C. S. Lewis. «Una
soledad comprendida como individualismo solitario», advirtió el arzobispo de
Oviedo, «porque somos imagen y semejanza de Dios, y Dios no es solitariedad»,
subrayó, a la vez que recordó las palabras del Génesis: «No es bueno que el
hombre esté solo».
Monseñor Sanz
Montes se refirió, en referencia a la familia, de los «niños huérfanos
de padres vivos», y advirtió de los planes para «destruir la familia,
ninguneándola». Debido a estos ataques «nos hacemos vulnerables, que quizás es
lo que se persiga, para ser manipulado en nuestra libertad». «Dios no es rival,
sino el mejor de los cómplices, por eso no podemos tener miedo a un Dios
que no asusta», concluyó.
Bieito Rubido
planteó si los católicos debemos tener más presencia en la vida pública,
y «si tenemos que hacer más». Ha rememorado los inicios de 'El Debate', en
1910, cuando Ángel Herrera Oria se dirigió al Nuncio para compartir con
él algunas de sus inquietudes espirituales. «En España hay muchos sacerdotes,
pero falta un periódico católico», le respondió el diplomático, y
Herrera Oria lo puso en marcha. «Es lo que yo echo en falta en España: ese
mayor compromiso de los católicos», ha subrayado Rubido.
«¡No os
avergoncéis!»
También ha
referido una anécdota que le ocurrió en 2011, cuando era el director del diario
ABC. «Durante la JMJ con Benedicto XVI, Madrid se llenó aquel agosto de
jóvenes. En ABC decidimos dedicarle muchas páginas», recordaba Rubido. «Un
amigo mío me mandó un wasap, diciendo que nos estábamos pasando, y que
sólo nos faltaba regalar un póster del Papa. Y eso hicimos», agregó. En
ese póster, del que se editaron alrededor de 100.000 copias, aparecía una de
las frases pronunciadas por el Santo Padre: «¡No os avergoncéis!». «Ese es el
problema: Que todavía algunos se avergüenzan», ha señalado el director
de El Debate. «Y no hay por qué avergonzarse. España es un Estado laico y
aconfesional, pero la sociedad no tiene por qué ser aconfesional», ha
recordado.
«El hombre se
ha vuelto más fanfarrón y más soberbio por los avances científicos y
tecnológicos», ha constatado el periodista. «A veces necesitamos sentirnos
débiles, como nos ocurrió en el Covid, cuando muchos volvimos a acudir a Dios»,
ha reconocido. En este sentido ha recordado un informe elaborado por la ONU en
2017 sobre el orgullo de pertenencia al país. «España apareció en
penúltimo lugar», ha lamentado, a la vez que ha instado a «sentirse orgulloso
de tus propias raíces, de tus orígenes y de tus creencias. Ser apóstoles de
nuestras ideas sin avergonzarnos, y sin tampoco actitud soberbia de
superioridad moral». Por eso ha concluido citando a San Agustín y su
célebre cita de Ama y haz lo que quieras. Esa actitud evitará
«anatematizar a los demás». «Mi mayor certeza es creer en Dios. Siempre tengo
alguna noche negra, como Teresa de Calcuta o San Juan de la Cruz,
pero mi creencia en Dios es lo que me da más fortaleza, más seguridad», ha
concluido.
Álex Navajas
Fuente: El Debate
