Agenda tu día a día
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola,
buenos días, hoy Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
unos días tuve una visita en el locutorio y me llamó mucho la atención una
expresión que usaban. Conversábamos sobre la oración, de su importancia, de
cómo hacerla, y me decían: “Lo que no se agenda, no se hace”. Nos pusimos a
hablar de hacer el bien, o sea, obras de caridad concretas, y repetían: “Tengo
que agendarlo porque, si no, no lo hago”. Y así con varias cosas.
Cuando
llegué a la oración, me daba cuenta de que lo que nos importa lo agendamos para
que, a lo largo del día, tenga su tiempo y así lo podamos hacer o dedicar. Pero
¿cuántas veces dejamos cosas para un rato libre, el cual nunca llega, o por
confianza lo alargamos en el tiempo y nunca encontramos el momento para
hacerlo?
En
nuestra relación con el Señor, en nuestra vida espiritual, nos pasa esto muchas
veces, porque no lo agendamos, no ponemos un tiempo fijo para estar con el
Señor. Pero hay algo muy curioso: cuando lo hacemos, nos sentimos fenomenal.
Porque,
al dedicar un rato a la oración, el Señor nunca se queda corto en generosidad.
Nosotros le damos 10 y Él nos devuelve 10.000.
Lo
vemos en Jesús, cómo se retiraba para estar en oración con Su Padre Dios, y
allí es donde recibía todo para poder llevar a cabo la misión de salvarnos que
el Padre le pidió.
En
el Evangelio vemos que, al orar en el huerto de los Olivos, Jesús entra con un
gran peso y sale reconfortado. Así tantas veces, vemos en la vida de Cristo que
la oración precede a la acción.
Y
en nuestra vida tenemos que seguir las huellas de Jesús para poder tener sus
sentimientos, y ser más Él y menos yo. Porque la felicidad está en Cristo.
Hoy
el reto del amor es buscar una capilla y sentarte un ratito junto al sagrario y
hablar con Jesús de lo que tienes en el corazón.
VIVE
DE CRISTO
¡Feliz
día!
17
septiembre 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
