Una semana después de la avalancha sufrida en la frontera, el Departamento de Migraciones de los obispos ha emitido un comunicado para agradecer a los ceutíes su «actitud positiva de acogida»
![]() |
| Varios inmigrantes hacen cola en un punto de atención humanitaria de Ceuta, |
Casi una semana
después del asalto de más de 60.000 inmigrantes procedentes de
Marruecos a la frontera de España en Ceuta, que ha dejado, al menos, más de 150
muertos y una alarmante crisis humanitaria, social y política, la Conferencia
Episcopal Española ha roto su silencio.
A última hora
de la tarde de ayer miércoles, el Departamento de Migraciones de la CEE publicó
un comunicado de su director, el sacerdote Fernando Redondo Pavón, en el
que reclama de forma «urgente» ofrecer «una respuesta adecuada a los más de
1.000 menores que necesitan ser acogidos y protegidos».
Además, pide
también prestar especial atención «a los cientos de personas procedentes
del África subsahariana susceptibles de poder acogerse al derecho de
protección internacional».
Una «tragedia
humanitaria»
El comunicado
(que se publicó en la web específica del Departamento de Migraciones, aunque no
está disponible en la portada central, ni en el área de prensa de la CEE) ,
Pavón asegura que, «pasado el shock de la llegada masiva de personas
a Ceuta, sigue siendo profundamente preocupante la situación derivada de esta tragedia
humanitaria, que ha dejado cerca de 200 personas fallecidas en el mar».
Además, el responsable
del secretariado técnico de este área de la CEE dedicada a los aspectos
migratorios asegura que «elevo mi oración por quienes han perdido la vida y
expreso mis más sinceras condolencias a sus familiares».
Redondo Pavón
también tiene palabras para los ceutíes, que precisamente este miércoles pasado
celebraron la fiesta de Nuestra Señora de África, patrona de la ciudad
autónoma: «Manifiesto mi solidaridad y agradecimiento al pueblo ceutí por
la presión que está sufriendo y por su actitud positiva de
acogida», apunta.
Y concluye
apelando «a las autoridades y a los responsables políticos» para que, «ante
esta grave situación», actúen «con responsabilidad, humanidad y
celeridad».
José Antonio
Méndez
Fuente: El Debate
