DOLOR, ALEGRÍA, SOLIDARIDAD Y PERSEVERANCIA: PALABRAS DE LOS OBISPOS ANTE LOS INCENDIOS EN ESPAÑA

"No nos apaguemos cuando se apague lo mediático"

Crédito: Comunidad de Madrid

Obispos españoles cuyas diócesis se han visto afectadas por los grandes incendios forestales ofrecen una mirada cristiana sobre estos hechos desde el dolor a la esperanza, con la mira puesta en la atención a las personas tras el paso de las llamas.

En las últimas semanas se ha sucedido un número creciente de incendios forestales en España que han obligado a desalojar pueblos enteros y, en consecuencia, desplegar dispositivos de emergencia para la acogida de miles de personas.

Tras días de angustia, hasta la fecha el mayor de estos incidentes se produjo en el centro del país, afectando de manera muy significativa a poblaciones de la Diócesis de Getafe.

Su obispo, Mons. Ginés García Beltrán, expresó en un videomensaje que vivimos "un momento de dolor, de sufrimiento, pero es verdad que también es cuando se manifiesta la solidaridad, lo mejor del corazón humano".

Así, agradeció la labor de quienes salieron a apagar el fuego y los gestos de solidaridad que han procurado que "rostros llenos de dolor" hayan encontrado "una mano amiga, un abrazo que ha hecho que el dolor sea más leve".

Siguiendo el lema de la visita del Papa León XIV a España, el prelado invitó a "alzar la mirada para sacar consecuencias" de lo vivido. En este sentido, invitó a mirar a Dios para encontrar respuestas "a lo que no tiene sentido, como es el sufrimiento pasivo".

"No nos apaguemos cuando se apague lo mediático"

Por otro lado, Mons. García Beltrán se refirió a la necesidad de "mirar también en el día después", cuando se va a necesitar mucha ayuda, una vez pasada la amenaza de las llamas. "¡Cómo me gustaría —y así lo estamos intentando y lo vamos a intentar— que la iglesia, nuestras parroquias, nuestras comunidades puedan atender material y espiritualmente a aquellos que lo necesitan en este tiempo!", deseó.

Más allá de las necesidades materiales, el obispo destacó la necesidad de la escucha: "Hay mucha gente que nos hemos encontrado en estos días que necesitan ser escuchados, que necesitan volcar todo lo que llevan dentro", motivo por el que invitó a los fieles "a salir de nosotros mismos" para "que no nos apaguemos cuando se apague lo mediático".

"Dolor por el incendio, dolor por la destrucción, alegría por la colaboración y la solidaridad", resumió.

Por su parte, el obispo de Alcalá de Henares, Mons. Antonio Lucena, compartió una carta titulada La esperanza cristiana entre el dolor y la ceniza en la que reseña que "en las últimas semanas, España entera está contemplando, con el corazón encogido, el drama devastador de los incendios forestales".

"Contemplar los bosques calcinados, los hogares amenazados y el sufrimiento de tantas familias desalojadas nos ha roto el alma. Cuando todo pase, se tardará mucho tiempo en reconstruir lo que las llamas han destruido con inusitada rapidez", constató.

Sin embargo, destacó que "ante el poder de la destrucción del fuego, se está desbordando la solidaridad y el amor eficaz que anida en nuestro corazón, como reflejo del amor de Dios", trabajos que también se han desarrollado en su diócesis, acogiendo a desplazados.

Recordando que San Agustín expuso que “Dios juzgó mejor sacar bienes de los males que no permitir mal alguno”, el prelado advirtió que, cuando se apaguen los focos informativos, "nuestra caridad cristiana está llamada a perseverar siempre. Cada día y todos los días".

Inspirado en los patronos de la Diócesis de Alcalá de Henares, los niños mártires Justo y Pastor, Mons. Lucena expresó que "nos enseñan a vivir muy unidos a Cristo, con quien se vencen todas las batallas", en especial aquellas que se libran en el corazón "donde nuestro compromiso cristiano tiene que luchar contra el individualismo y la indiferencia".

Por Nicolás de Cárdenas

Fuente: ACI Prensa