LO QUE DESTACADOS ARQUITECTOS CONTEMPORÁNEOS ADMIRAN DE GAUDÍ

4 ganadores del Premio Pritzker rinden homenaje al genio modernista en la Sagrada Familia de Barcelona 
Pep Daude | Basilica de la Sagrada Familia. Dominio público

Multitudes siguen visitando en este caluroso verano en Barcelona la basílica de la Sagrada Familia, cuya torre más alta fue bendecida por el Papa León XIV el pasado 10 de junio. El templo mantiene una apretada agenda de actos religiosos, culturales y académicos en el centenario de la muerte del genial arquitecto que lo ideó.

El pasado sábado, 27 de junio de 2026, destacados arquitectos contemporáneos ofrecieron la conferencia “Diálogo arquitectónico entre patrimonio y contemporaneidad” en la nave central de la gran iglesia.

Entre otros, participaron la japonesa Kazuyo Sejima y los catalanes Carme Pigem, Ramon Vilalta y Rafael Aranda. 

Los cuatro, ganadores en los últimos años de un Premio Pritzker (conocido como “el Nobel de la arquitectura”) destacaron logros de Gaudí que admiran:

1.- Construyó un “puente entre la tierra y el cielo”

¿Una obra como la Sagrada Familia puede llevar a la experiencia de Dios?, planteó Vilalta, según una crónica del periódico La Vanguardia.

Y respondió calificando este templo como “una obra puente entre la tierra y el cielo, con una capacidad de trascendencia y misterio difícilmente alcanzable sin una experiencia profunda, desde del interior, desde Dios”.

Esta basílica única es hoy el quinto lugar más visitado de Europa después de la Torre Eiffel, el Louvre, el Coliseo y la Basílica de San Pedro, resaltó Pigem. 

El año 2025 recibió cerca de 5 millones de visitantes de todo el mundo. Todos ellos pueden percibir de alguna manera lo que impulsó a Gaudí, y la evolución de ese aliento a lo largo de los años.

2.- La naturaleza le inspiró más que formas orgánicas

Más allá de las formas orgánicas, Gaudí se inspiró en los sistemas estructurales que las rigen, afirmó Aranda.

El arquitecto aprendió de las montañas, las piedras, los seres vivos,… Trató de seguir las leyes de la naturaleza y logró transformarlas en arquitectura.

Así logró crear un espacio de conexión entre la materia, la conciencia y la espiritualidad, según Aranda.

3.- Sus obras respiran y evolucionan

Sejima confesó que subiendo por una torre de la Sagrada Familia había sentido que se acercaba al universo. 

La arquitecta japonesa ve este templo como un lugar de encuentro y considera que en los 140 años que lleva en construcción “nunca ha dejado de respirar” ni de “evolucionar al ritmo de las personas”.

4.- Lograba unir a las personas

Vilalta subrayó el carácter colectivo y compartido de la Sagrada Familia, fruto del esfuerzo de generaciones sucesivas.

Por su parte, Pigem destacó el liderazgo de Gaudí, que hizo posible motivar a sus colaboradores para llevar adelante este gran templo expiatorio que construía para Dios.

Y recordó la frase con la que el arquitecto se despedía de los que trabajaban con él: “Mañana venid pronto que haremos cosas bonitas”.

Patricia Navas 

Fuente: Aleteia