El remolquillo
![]() |
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Esta temporada,
para cortar la hierba, hemos estrenado un cortacésped y, cuando vinieron a
traerlo, nos dijeron que podíamos ponerle un remolque. La verdad es que a mí me
pareció una idea genial, porque la huerta es muy grande y, cuando tienes que
llevar la carretilla cargada hasta el punto de la basura, cuesta mucho.
El otro día
llegó el remolquillo y lo estrenamos. No te puedes imaginar la ayuda que es. La
fuerza ya no la haces tú, él carga con todo.
Cuando llegué a
la oración, le daba gracias al Señor por tantas personas que pone en nuestra
vida que son remolquillos, que nos ayudan a llevar nuestras cargas, nos
entienden para que el peso sea más ligero y están a nuestro lado para caminar.
Son esos ángeles que el Señor nos regala.
Porque Jesús
nunca nos deja solos, siempre está con nosotros cuidándonos. Pero, a veces,
nosotros no sabemos reconocerlo, como les pasó a los discípulos de Emaús. Ellos
tenían un signo: les ardía el corazón cuando les hablaba.
Y es que Jesús
quiere llevar aquello que te pesa, aquello con lo que no puedes. No te pide que
tú seas fuerte, sino que le dejes a Él ser fuerte en ti. Y, ¿sabes? Esto cuesta
mucho porque preferimos hacer antes que dejarnos hacer. Pero con Jesús ganas siempre
si le dejas a Él el peso, porque Él es hombre y Dios verdadero. Por eso te
entiende como nadie.
Me preguntarás:
«¿Y cómo lo hago? ¿Cómo dejo a Jesús que cargue con lo que tengo en el
corazón?». Es sencillo: tienes que ser como un niño, acercarte a Jesús y
entregárselo. Después, confiar en Su amor, sabiendo que Él lo lleva.
Pero esto, que
parece sencillo, no lo es, porque aparece nuestra autosuficiencia, nuestro afán
de control de las cosas, y empezamos a organizar aquello con lo que no podemos.
Pero Jesús, una y otra vez, te dice: «¿Me lo das?».
Hoy, el reto
del amor es entregar a Jesús aquello que tienes en el corazón. Entra en una
iglesia, siéntate, entrégalo todo y Él te dará su paz. Vuelve y cuéntales a los
demás lo que te ha ocurrido.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
29 julio 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
