ESTO RECOMIENDA SAN PABLO VI PARA LAS VACACIONES DE VERANO

San Pablo VI disfrutaba de las vacaciones de verano y animaba a los demás a realizar actividades que les refrescaran la mente y el alma
Shutterstock I Mladen Mitrinovic. Dominio público

Muchos papas de los últimos siglos han pasado sus veranos, no en el Palacio Apostólico del Vaticano, sino en las tranquilas villas de Castel Gandolfo. Al estar lejos del ajetreo de la ciudad y del calor abrasador de Roma, este lugar ha brindado descanso y relajación a diversos papas como San Pablo VI.

Él fue uno de esos papas que disfrutaban del ritmo más pausado de Castel Gandolfo. De hecho, pasó sus últimos días en la residencia de verano, donde partió al descanso eterno el 6 de agosto de 1978. Reflexionando sobre la idea de unas vacaciones de verano, San Pablo VI pronunció un breve discurso el 5 de agosto de 1973, en el que dio algunos consejos sobre lo que, en su opinión, podía refrescar tanto nuestra mente como nuestra alma.

Lectura, excursiones y conversación

Comenzó su discurso diciendo: "Asegurémonos de que este tiempo libre, al que llamamos vacaciones, no se dedique por completo al despilfarro o al egoísmo. Relajación, descanso, recreación (en el sentido etimológico), sí, pero de manera inteligente y consciente".

Una sugerencia concreta que hizo fue dedicar tiempo a la lectura durante las vacaciones: "Hay, por ejemplo, lecturas serias a las que no podemos dedicar el tiempo necesario durante el año".

También destacó la necesidad de realizar "excursiones, que son descubrimientos de las numerosas y hermosas riquezas de nuestra historia y nuestro arte; a estas les damos preferencia en nuestra elección".

Por último, sugirió que las vacaciones son un buen momento para tener buenas conversaciones con los amigos:

"Y recordemos que las vacaciones son el momento ideal para cultivar buenas amistades, conocer nuevos lugares, costumbres y las necesidades de personas con las que no solemos relacionarnos, y conocer a gente nueva con quien valga la pena conversar.

La próxima vez que planeemos nuestras vacaciones de verano, deberíamos pensar en incorporar algunas de estas sugerencias para disfrutar de unos días verdaderamente tranquilos y relajantes que nos renueven el espíritu.

Philip Kosloski 

Fuente: Aleteia