EL DR. GAONA, NEUROPSIQUIATRA, Y LOS EXORCISMOS QUE HA VISTO

"Coincido con la aproximación ideológica de la Iglesia a este tipo de cuestiones, que sí que hay una fuerza"

ReL

El neuropsiquiatra José Miguel Gaona ha escrito libros sobre experiencias cercanas a la muerte (Al otro lado del túnel, El límite) y ha investigado la relación entre experiencias místicas y actividad cerebral. Es un invitado frecuente en programas televisivos que comentan casos límites de la conciencia humana, como Cuarto Milenio, Milenio 3 y Horizonte.

Ahora publica un libro llamado Posesión (en Esfera de los Libros) y acude a platós de televisión y radio a hablar del libro y su temática: los exorcismos y los fenómenos de posesión o infestación demoníaca. 

"¿Dónde termina la enfermedad y dónde comienza lo inexplicable?", plantean el libro, y el psiquiatra.

Gaona lleva años examinando el tema y describe escenas asombrosas: pacientes que hablan con precisión lenguas desconocidas, revelan datos imposibles de conocer por ellos y manifiestan una fuerza fuera de lo común.

En Ecclesia es Domingo (COPE), el psiquiatra explica algunos datos de contexto: que la Iglesia hace exorcismos, que los hace con discreción, con pocos testigos, que no cobra por ello, que lo hace según su tradición litúrgica y los textos bíblicos...

Acudió a uno de los cursos para exorcistas y ayudantes de todo el mundo en Roma, conviviendo con ellos varios días en la misma casa de retiros y apuntando experiencias y anécdotas "muy jugosas".

De fondo, un pregunta: ¿qué es ese factor "externo" que afecta a la persona en la posesión? "La conciencia está supuestamente encerrada dentro del cerebro en una caja de calcio que se llama cráneo y es aparentemente impermeable a esas influencias... ¿o realmente sí que pueden haber influencia?", plantea.

"Coincido con la aproximación ideológica de la Iglesia a este tipo de cuestiones, que sí que hay una fuerza", admite el psiquiatra, aunque no tenga que pensarse en la imagen arquetípica del demonio que huele a azufre.

Considera que la psiquiatría puede explicar hasta un 95 o 97 por ciento de casos... pero queda el resto, dice.

Da datos del primer exorcismo que presenció hace más de 20 años. "Me impactó mucho ver a aquella chica retorciéndose en el suelo", admite.

"Hay varios capítulos en los que relato exorcismos que he presenciado. Relato uno particularmente, me sigo frotando los ojos: es que la chica que estaba siendo exorcizada comenzó a separarse del suelo", y detalla más: "como si perdiera gravedad, por así decirlo, y se levantara del suelo".

"En otro de los casos observé un fenómeno de materialización de objetos metálicos. Había mantenido una conversación con la exorcizada momentos antes. No podía aparentemente ocultar nada en la boca. Para qué iba a engañar si estaba solamente el sacerdote, su madre, el ayudante, el sacerdote y yo. No, no era no era un show en Las Vegas", añade.

Y en otra ocasión vio "a una chica de 40 kg lanzar por los aires prácticamente a un ayudante del sacerdote, es decir, cogerle literalmente como si fuese una pluma".

Los psicólogos forenses a veces examinan casos de asesinos que matan y descuartizan a toda una familia. "Sí, vale, el individuo tenía un problema, era un psicópata, tenía una psicosis, una esquizofrenia, trastorno delirante. Bien. Pero hay personas con trastorno delirante o con psicosis que se dedican a pintar unos cuadros preciosos, entiéndeme, no se dedican al crimen. Hay un momento en el que a veces los forenses nos miramos y decimos, 'tío, es el mal'. Una fuerza, una fuerza".

Fuente: ReligiónenLibertad