¿POR QUÉ ORAR CON TU CÓNYUGE ES TAN IMPORTANTE?

El amor entre esposos cambia con los años, pero una manera de demostrarlo es orar juntos. Quien obsequia ese tiempo a su cónyuge recibe muchas bendiciones

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El amor es un sentimiento que se va transformando con el paso de los años. Los esposos no se amarán igual después de diez años de convivencia que cuando eran novios. Deben amarse más. Y una manera de permanecer en el amor es orar. Cuando una persona ora con su cónyuge, ambos reciben inmensas bendiciones del cielo.

Una enseñanza bíblica

Existe un hermoso pasaje en el libro de Tobías acerca del poder de la oración que proviene de los esposos. Tobías, hijo de Tobit, había sido enviado por su padre a cobrar un dinero. El arcángel Rafael lo acompaña, y en el camino, contrae matrimonio con Sara, una mujer que ya se había casado siete veces, las mismas que sus esposos habían fallecido.

Rafael indica a Tobías que debe orar con su esposa:

"Antes de tener relaciones con ella, levántense primero los dos para orar y supliquen al Señor del cielo que tenga misericordia de ustedes y los salve. No tengas miedo, porque ella está destinada para ti desde siempre y eres tú el que debe salvarla" (Tob 5, 18). 

Haciendo caso de las palabras de arcángel, Tobías habla con Sara:

"Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara: «Levántate, hermana, y oremos para pedir al Señor que nos manifieste su misericordia y su salvación». Ella se levantó, y los dos se pusieron a orar para alcanzar la salvación. El comenzó así:

¡Bendito seas, Dios de nuestros padres, y bendito sea tu Nombre por todos los siglos de los siglos! ¡Que te bendigan los cielos y todas tus criaturas por todos los siglos! Tú creaste a Adán e hiciste a Eva, su mujer, para que le sirviera de ayuda y de apoyo, y de ellos dos nació el género humano. Tú mismo dijiste: «No conviene que el hombre esté solo. Hagámosle una ayuda semejante a él». Yo ahora tomo por esposa a esta hermana mía, no para satisfacer una pasión desordenada, sino para constituir un verdadero matrimonio. ¡Ten misericordia de ella y de mí, y concédenos llegar juntos a la vejez!».

Ambos dijeron: «¡Amén, amén!», y se acostaron a dormir" (Tob 8, 4-9). 

La oración conyugal

Cuando los esposos se ponen en manos de Dios, su relación será más fuerte. No se acabarán los problemas, pero serán capaces de enfrentarlos con fe, confiando en que el Señor los librará del mal.

La gracia especial del sacramento del matrimonio los hace capaces de soportar los embates del demonio, que actualmente está atacando ferozmente a los esposos que llevan muchos años juntos. Por eso es importante que, si no lo hacen, comiencen a rezar juntos.

Por supuesto, deben ir a Misa juntos, pero también rezar el santo rosario, bendecir los alimentos, dar gracias a Dios al levantarse y antes de dormir.

Y también, darse la bendición mutuamente. El que ora por el prójimo no puede guardar resentimiento contra él. con mayor razón, si marido y mujer oran juntos por sí mismos y por su familia, nada podrá derrotarlos.

Que Dios y María santísima los ayuden a comenzar y fortalecer su relación, para que juntos puedan alcanzar el cielo.

Mónica Muñoz

Fuente: Aleteia