León XIV destacó además el “incansable celo” de Aram I ” y expresó profunda gratitud por “sus esfuerzos en favor de las relaciones con la Iglesia católica y por su cercanía a la Iglesia de Roma
| León XIV con Aram I, Catolicós de la Iglesia Apostólica Armenia de Cilicia |
En la audiencia
a Su Santidad Aram I, Catolicós de la Iglesia Apostólica Armenia de Cilicia, el
Papa recordó la larga historia de relaciones ecuménicas con la Sede de Roma y
expresó su deseo de que se fortalezca el camino hacia la unidad: “Espero que el
diálogo continúe con renovado vigor, pues no puede haber restablecimiento de la
comunión entre nuestras Iglesias sin unidad en la fe”.
«Gracia y
paz a ustedes de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo».
Con el saludo
del apóstol Pablo tomado de la Carta a los Efesios, el Santo Padre León XIV dio
la bienvenida esta mañana de lunes al Catolicós de la Iglesia apostólica Armenia de
Cilicia, Su Santidad Aram I y a los miembros de su delegación, a quienes
recibió en audiencia en el Vaticano hoy, 18 de mayo. Se trata del primer
encuentro entre Aram I y León XIV.
En su discurso
en inglés, el Papa recordó la figura de San Pablo, apóstol por excelencia de la
comunión entre las Iglesias, a quien le confió su peregrinación a Roma. León
XIV mencionó también a los grandes santos de la Iglesia que se esforzaron por
la unidad de los cristianos, dirigiendo su pensamiento a “San Nerses, el
Agraciado, Catolicós de Cilicia, a quien se puede considerar el pionero del
ecumenismo, y cuya reciente inclusión en el Martirologio Romano es
un ejemplo más de ese «ecumenismo de los santos» que ya une a nuestras
Iglesias”.
El Pontífice
evidenció la “vocación ecuménica” del Catolicosado de la Santa Sede de Cilicia,
situado en la encrucijada de diversos pueblos y culturas. “Esta relación
especial entre nuestras Iglesias que fue particularmente intensa en la Edad
Media, – acotó el Papa – ha conocido nuevos desarrollos en el siglo XX, y sobre
todo después del Concilio Vaticano II”. El Santo Padre recordó también la
visita, en mayo de 1967, del Catolicós Khoren I, quien fue el primer primado de
una Iglesia ortodoxa oriental en visitar Roma después del Concilio.
Promoción
del diálogo teológico entre las Iglesias
En su discurso,
León XIV destacó además el “incansable celo” de Aram I, “tanto a nivel local,
como uno de los fundadores del Consejo de Iglesias de Oriente Medio, como a
nivel internacional en el Consejo Ecuménico de Iglesias” y expresó profunda
gratitud por “sus esfuerzos en favor de las relaciones con la Iglesia católica
y por su cercanía a la Iglesia de Roma, a la que visitó por primera vez como
Catolicós durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos en 1997,
y a la que desde entonces ha honrado con su presencia en numerosas ocasiones”.
La
importancia de la unidad en la fe
“Le agradezco
en particular su compromiso personal en la promoción del diálogo teológico
entre nuestras Iglesias, que se llevó a cabo en 2003 en el marco de la Comisión
Mixta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las
Iglesias Ortodoxas Orientales”, expresó el Papa, añadiendo que ese diálogo “se
beneficia de la valiosa contribución de los delegados armenios, ya ha publicado
tres importantes documentos sobre la naturaleza y la misión de la Iglesia,
sobre la comunión en la Iglesia primitiva y sobre los sacramentos”, afirmó.
Espero
sinceramente que, a pesar de las recientes dificultades, dicho diálogo continúe
con renovado vigor, pues no puede haber restablecimiento de la comunión entre
nuestras Iglesias sin unidad en la fe.
Fortalecer
los lazos fraternos
El Sumo
Pontífice se refirió también al “querido país” que tuvo “la alegría” de visitar
el pasado diciembre. “Esta tierra del Líbano, tan querida para mi
corazón, que durante tanto tiempo ha mostrado al mundo entero que es posible
que personas de diferentes culturas y religiones vivan juntas como una sola
nación, sigue enfrentando pruebas difíciles”, lamentó.
En un
momento en que la unidad y la integridad de su país se ven nuevamente
amenazadas, nuestras Iglesias están llamadas a fortalecer los lazos fraternos
que unen a los cristianos no solo entre sí, sino también con sus hermanos y
hermanas de otras comunidades en su patria común.
A continuación,
aseguró sus “oraciones diarias” y la “profunda preocupación” por el pueblo del
Líbano y por las Iglesias de Oriente Medio.
Oración por
la unidad y la paz
En estos días
que preceden a la solemnidad de Pentecostés, el Papa León concluyó su discurso
invocando “al Espíritu, Señor y Dador de vida, para que nos conceda el don de
la unidad, nos dé una paz duradera y renueve la faz de la tierra”.
La audiencia se
desarrolló con un momento de conversación privada entre el Papa y Su Santidad
Aram I, seguido de la presentación de la delegación armenia de Cilicia, el
intercambio de discursos y dones y, por último, un momento compartido de
oración en la Capilla Urbano VIII.
Fuente: Vatican News