Ya es Semana Santa y tenemos una oportunidad más para aprovechar la indulgencia plenaria que se puede ganar varios días. Prepárate de esta manera
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| Antoine Mekary | ALETEIA |
La Semana
Santa, que este año inició el 29 de marzo con el Domingo de Ramos, nos trae
también una oportunidad para obtener la indulgencia plenaria en varias
ocasiones, para ello es importante prepararnos para ganar esta inmensa
bendición para nosotros mismos o para algún familiar o ser querido difunto.
Preparación
previa
Es conveniente
recordar que la indulgencia plenaria se puede ganar solamente una vez al día,
ya sea para uno mismo o para algún difunto.
Y también es
oportuno recordar las condiciones para que recibirla:
Confesión
sacramental.
Comunión
eucarística.
Oración por las
intenciones del Romano Pontífice.
La constitución
apostólica Indulgentiarum doctrina nos enseña que:
"Con una
sola confesión sacramental se pueden ganar muchas indulgencias plenarias; en
cambio, con una sola comunión eucarística y con una sola oración por las
intenciones del Sumo Pontífice solamente se puede ganar una indulgencia
plenaria" (Norma 9).
"La
condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple plenamente
recitando un Padrenuestro y un Ave María por sus intenciones" (Norma 10).
Las obras
que nos darán la indulgencia
El número 13 de las Concesiones del Manual de
indulgencias indica que se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que
participe en la Conmemoración de la Pasión y Muerte de Señor, con las
siguientes disposiciones:
1. Jueves Santo
El primer día
del Triduo Pascual comienza con la víspera, es decir, el Jueves santo por la
tarde con la celebración de la Institución de la Eucaristía, Cena del Señor o
Lavatorio de pies, nombres con los que comúnmente se le conocer a esta santa
Misa.
Cabe recordar
que es la última vez que se celebra la Eucaristía, hasta la Vigilia Pascual.
La manera de
ganar la indulgencia plenaria es rezando media hora ante el Santísimo
Sacramento que estará reservado en el monumento preparado especialmente para
ello, añadiendo el Tantum ergo que puedes consultar aquí.
1. Viernes
santo
1.- El Viernes
santo de la Pasión y Muerte del Señor asista piadosamente a la adoración de la
cruz en la solemne Acción litúrgica.
2.- Practique
el piadoso ejercicio del Vía Crucis o se una piadosamente al que practica el
Sumo Pontífice y que es retransmitido por la radio o la televisión.
Con el piadoso
ejercicio del Vía Crucis se actualiza el recuerdo de los sufrimientos que
soportó el divino Redentor en el camino desde el pretorio de Pilato, donde fue
condenado a muerte, hasta el monte de la Calavera o Calvario, donde murió en la
cruz por nuestra salvación.
Por ello, es
necesario recorrer a pie cada una de las catorce estaciones colocadas en el
templo o espacio acondicionado para este fin y meditar la Pasión y Muerte del
Señor, a las que suelen añadirse oraciones y alguna reflexión breve, aunque
basta con meditarlas piadosamente.
Y si resulta
muy complicado mover a todo el grupo, es suficiente con que el que dirige el
ejercicio haga el recorrido de una imagen a otra y los demás permanezcan en su
sitio.
2. Domingo de
Resurrección
El número cuatro de las Concesiones habla sobre la
bendición papal Urbi et Orbi, que el Santo Padre imparte el Domingo
de Resurrección:
"Se
concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que reciba piadosa y
devotamente, aunque sea solo a través de la radio o la televisión, la bendición
impartida por el Sumo Pontífice: Urbi et Orbi, o por el Obispo a los
fieles encomendados a su cura pastoral".
Y con la
ventaja de esta época, podemos también ver la transmisión por las redes
sociales. Así es que, preparémonos y dispongamos nuestro corazón para lucrar la
indulgencia plenaria.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
