Ruido con ruido
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
No conseguía dormir. “Brrrrrrrr”… la caldera está debajo de mi celda y, cuando se enciende, su sonido —que podría parecer casi imperceptible— estos días se multiplica. Quizá porque, con los preparativos de la Semana Santa, también yo estoy más inquieta.
Ayer no sabía qué hacer hasta que una Hermana me dijo: Prueba poniendo ruido marrón de fondo.
¿Ruido marrón? Me entró la risa. ¿Cómo iba a poner más ruido… y encima marrón?
Investigué y descubrí que los sonidos se clasifican por “colores” y que, al mezclarse, producen efectos distintos. No lo he probado aún, pero me pareció curioso.
Buscar la
manera de mezclar ruidos para que desaparezca otro ruido…
A menudo, el
ruido más fuerte no viene de fuera, sino de dentro. Y también queremos
acallarlo. ¿Cómo? Añadiendo más “ruido”: hacer más cosas, responder rápido,
adelantar trabajo, decir todo lo que pensamos de golpe… Pero ese ruido no
desaparece, sino que crece.
Porque en
nuestro interior no funciona añadir más, sino parar.
Silencio. Y el
silencio nos cuesta.
Pero el
silencio no es vacío: está habitado por Cristo. Es detenerte, dejar espacio
para escuchar. Es permitir que Él, contigo y en ti, transforme lo que te
inquieta.
Vivimos
marcados por la prisa, por la inmediatez. Sin embargo, es en Él donde se
encuentra la paz que necesitas.
Jesús, en la
oración, entra como un susurro. Va colocando cada cosa en su sitio, transforma
la mirada… y entonces descubres que no todo era tan importante. Que, al
responder impulsivamente, puedes tener razón… pero puede quedar el amor por el
camino; que dar vueltas en la cabeza, te hace vivir por adelantado lo que no
has vivido y confiar en Jesús te hace vivir el “aquí y el ahora” con Él.
“Descargad en
Él todas vuestras preocupaciones, porque Él cuida de vosotros.” 1 Pe 5,7
Hoy, el reto
del amor es que mires a estos días de vacaciones desde el ruido ¿cómo llega tu
corazón a ellas? Entra en el silencio, búscale y deja que Él guíe tus pasos.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
31 marzo 2026
Fuente: Dominicas de Lerma
