La policía interceptó en la calle al cardenal Pizzaballa, Patriarca Latino, y al Custodio franciscano y no les dejó entrar en la basílica; no pasaba en siglos
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Pierbattista Pizzaballa/Dominio público |
Es un escándalo
de relevancia internacional que no pasaba desde hace siglos, desde
épocas de los otomanos en guerras antiguas: la autoridad civil, en este
caso la policía israelí, ha impedido al cardenal Pizzaballa, Patriarca
Latino de Jerusalén, y al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo,
personalidades conocidísimas en la ciudad, entrar en el Santo Sepulcro
y celebrar la misa del Domingo de Ramos.
Ya se
sabía que este año, en Domingo de Ramos, no habría la tradicional procesión con
palmas ni procesiones por las calles. La Iglesia lo aceptaba y tenía en agenda
tan solo que los franciscanos, el Patriarca latino y unos pocos cristianos
locales pudieran celebrar en el Santo Sepulcro, prácticamente a puerta
cerrada.
Pero tanto el
cardenal Pizzaballa como el Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo (el
superior de los franciscanos de toda Tierra Santa), según un rotundo comunicado conjunto del Patriarcado
latino y también de la Custodia, "fueron interceptados en el camino,
mientras se dirigían de forma privada y sin ningún acto procesional ni
ceremonial, y se vieron obligados a regresar. En consecuencia, y por
primera vez en siglos, a los líderes de la Iglesia [de rito latino] se
les impidió celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo
Sepulcro".
Interceptados
en la calle: sus residencias están muy cerca
Hay que
insistir en que tanto el cardenal Pizzaballa como Fray Francesco son
muy conocidos en las ciudad y viven a pocos cientos de metros del Santo
Sepulcro. En ese breve recorrido privado, sin procesión alguna, fueron
interceptados por policías israelíes que les impidieron el paso.
También hay que
recordar que ambos italianos son líderes de relevancia internacional: Pizzaballa
es el arzobispo de los católicos latinos de Israel, Palestina, Jordania
y Chipre, y se trata con regularidad con todos sus gobiernos. También sonó
con fuerza como papable en el Cónclave hace menos
de un año. Ielpo lidera a los franciscanos de esos países, y también a otros de
Oriente, como los de Siria, Líbano o Egipto... Entre los dos, son responsables
de multitud de escuelas, dispensarios, hospitales, orfanatos...
La nota del
Patriarcado protesta con fuerza. "Este episodio sienta un
precedente grave y demuestra una falta de respeto hacia la
sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante
esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén. Los líderes de las
Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el comienzo de
la guerra, han respetado todas las restricciones impuestas: se han
cancelado las reuniones públicas, se ha prohibido la participación y se han
organizado transmisiones de las celebraciones para cientos de millones de
fieles en todo el mundo que, durante estos días de Pascua, dirigen su mirada a
Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro", se lee.
"Impedir
la entrada al Cardenal y al Custodio, quienes ostentan la máxima
responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares,
constituye una medida manifiestamente irrazonable y desproporcionada",
protesta el comunicado del Patriarcado latino.
"Esta
decisión precipitada y fundamentalmente errónea, influenciada por
consideraciones inapropiadas, representa una desviación extrema de los
principios fundamentales de razonabilidad, libertad de culto y respeto por
el statu quo. El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa
expresan su profundo pesar a los fieles cristianos en Tierra Santa y en todo el
mundo por el hecho de que la oración en uno de los días más sagrados
del calendario cristiano se haya visto así impedida", prosigue la
nota.
El siguiente
acto previsto por el cardenal es en la tarde del Domingo de Ramos, cuando el
Patriarca Pizzaballa dirija la bendición de la ciudad con la cruz, desde la
terraza del santuario
católico Dominus Flevit en el Monte de los Olivos, como ya hizo en
2020 durante la pandemia de Covid.
Reacciones
diplomáticas internacionales e israelíes
Al avanzar el
día, se han sucedido las reacciones de autoridades diplomáticas e
internacionales ante el grave incidente.
El
representante de Israel en Roma, Jonathan Peled, fue convocado al
Ministerio de Asuntos Exteriores italiano para que explicara lo sucedido.
En Israel, varias embajadas extranjeras solicitaron explicaciones al
Ministerio de Asuntos Exteriores sobre las acciones de la policía, según
recoge The Jerusalem Post.
El embajador
de EEUU en Israel: "Desafortunado exceso"
El embajador de
Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, que es también pastor
evangélico baptista, difundió en redes su valoración. "Si bien todos
los lugares sagrados de la Ciudad Vieja están cerrados debido a preocupaciones
de seguridad por las reuniones masivas, incluyendo el Muro de las
Lamentaciones, la Iglesia del Santo Sepulcro y la Mezquita de Al Aqsa, la
acción de hoy de la Policía Nacional de Israel... es un desafortunado exceso
que ya está teniendo importantes repercusiones en todo el mundo",
escribió Huckabee.
Recuerda que
las normas actuales "restringen las reuniones a 50 personas o menos.
Los 4 representantes de la Iglesia Católica estaban muy por debajo de
esa restricción», añadió, señalando que «las sinagogas y mezquitas de toda
Jerusalén han cumplido con la restricción de 50 personas o menos».
Y añade: "Resulta
difícil de comprender o justificar que se le impida al Patriarca entrar a la
iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada. Israel ha
indicado que colaborará con el Patriarca para encontrar una manera segura de
llevar a cabo las actividades de la Semana Santa".
Emmanuel
Macron: "preocupante serie de violaciones del statu quo"
El presidente
francés, Emmanuel Macron, difundió una declaración en francés, hebreo y
árabe, en la que expresó su "apoyo al Patriarca Latino de Jerusalén
y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les impidió celebrar la
misa dominical del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro".
«Condeno la
decisión de la policía israelí, que se suma a una preocupante serie de
violaciones del statu quo de los lugares santos de Jerusalén. Debe
garantizarse la libertad de culto en Jerusalén para todas las religiones»,
proclama su declaración en redes oficiales.
(Tradicionalmente,
la diplomacia francesa ha ejercido de garante internacional en temas
relacionados con el status quo de los Santos Lugares en Tierra
Santa).
Tres
respuestas distintas de autoridades israelíes
Tres
autoridades distintas se han ido pronunciando desde el Estado israelí:
el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Oficina del Primer Ministro y el
presidente de Israel, Isaac Herzog, cuya función es sobre todo
protocolaria y diplomática. Sus respuestas tienen matices distintos.
El Ministerio
de Asuntos Exteriores israelí no pide perdón por nada ni reconoce que la
policía haya hecho nada mal. Dice que "el régimen iraní ha atacado la
Ciudad Vieja en múltiples ocasiones, alcanzando lugares cercanos a la Iglesia
del Santo Sepulcro, la Mezquita de Al-Aqsa y el Muro de las Lamentaciones"
y que por eso "se prohíben las concentraciones masivas". Pero no
explica que tiene que ver interceptar y bloquear a 2 clérigos con
"concentraciones masivas".
Después,
Asuntos Exteriores se limita a decir que "la policía se reunirá con el
Cardenal Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, para explorar
soluciones que permitan retomar la normalidad en la medida de lo posible, garantizando
al mismo tiempo la seguridad pública".
La Oficina
del Primer Ministro reconoce lo que ha sucedido, pero niega que
hubiera "ninguna intención maliciosa de ningún tipo" en
las acciones de la policía. Su nota reconoce con claridad que "por
especial preocupación por su seguridad, la policía de Jerusalén impidió que
el Patriarca Latino, el Cardenal Pizzaballa, celebrara misa esta
mañana en la Iglesia del Santo Sepulcro", sin explicar qué peligro
se evitaba impidiéndole recorrer unos cuantos metros y entrar en la
basílica.
La nota luego
dice que se elaborará ahora un plan para permitir que los líderes
religiosos pudieran celebrar el culto en el lugar... como si el
Domingo de Ramos y la guerra (que iniciaron Israel y EEUU hace unas semanas
bombardeando Irán sin declaración de guerra) les hubiera sorprendido hoy mismo.
Más diplomática
y preocupada ha sido la reacción del presidente de Israel, Isaac
Herzog, acostumbrado a trabajar la diplomacia internacional. Declara en
redes que llamó al cardenal Pizzaballa para expresarle su
"profundo pesar" por el incidente.
Declaración de
Isaac Herzog en inglés sobre el incidente policial con el cardenal Pizzaballa
en Domingo de Ramosisaac herzog en X
Y añade que el
"desafortunado incidente se debió a preocupaciones de seguridad ante la
continua amenaza de ataques con misiles por parte del régimen terrorista iraní
contra la población civil en Israel, tras incidentes anteriores de misiles
iraníes que cayeron en la zona de la Ciudad Vieja de Jerusalén en los últimos
días".
Asegura
después: "Reafirmé el firme compromiso del Estado de Israel con la
libertad religiosa para todas las confesiones y con el mantenimiento
del statu quo en los lugares sagrados de Jerusalén".
¿Elementos
anti-cristianos en la Policía?
The
Jerusalem Post recoge comentarios del diputado de izquierdas Gilad
Kariv, abogado y rabino reformista, quien afirmó que el año pasado su
comité observó una "conducta poco profesional de la policía"
en relación con las iglesias de Jerusalén. Criticó al ministro de
Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y al sionista extremista Bentzi
Gopstein (sancionado incluso por la Unión Europea y EEUU) por lo que
él considera su implicación.
"Cuando alguien
que ha llamado a quemar iglesias en el Estado de Israel (Bentzi
Gopstein) ocupa regularmente un puesto en el gabinete del ministro
responsable de la policía, ¿acaso sorprende que la policía no esté
gestionando adecuadamente la delicada e importante relación con las iglesias de
Jerusalén, fallando así a todo el Estado de Israel en otro incidente
diplomático y de relaciones públicas innecesario y grave?", escribió
Kariv en una publicación en X/Twitter.
Pablo J. Ginés
Fuente: ReligiónenLibertad
