¿CUÁNTOS CRISTIANOS HAY EN TURQUÍA Y QUÉ DERECHOS TIENEN?

Aunque numéricamente reducida, la presencia cristiana en el país está marcada por una rica diversidad interna, diferencias de estatus legal y una historia que sigue influyendo en su realidad actual

Una fiel rezando en Estambul | Crédito: Shutterstock

Turquía, país puente entre Oriente y Occidente y de profunda tradición islámica, cuenta hoy con una minoría cristiana que ronda los 100.000 fieles, según datos de  l'Œuvre d'Orient, en un contexto demográfico dominado por una población de 84 millones de habitantes, mayoritariamente musulmanes suníes. 

Aunque numéricamente reducida, la presencia cristiana en el país está marcada por una rica diversidad interna, diferencias de estatus legal y una historia que sigue influyendo en su realidad actual. Recientemente, un informe del European Centre for Law and Justice (ECLJ), titulado The Persecution of Christians in Turkey (“La persecución de los cristianos en Turquía”), detalla la “hostilidad legal, institucional y social” hacia los cristianos turcos, en el momento en que el Papa León XIV inicia este jueves su visita de seis días a Turquía y Líbano.

Cristianos bajo el amparo del Tratado de Lausana

Entre las comunidades cristianas establecidas en Turquía, destacan especialmente los armenios y los griegos, ciudadanos de la República que gozan de los derechos de minoría reconocidos por el Tratado de Lausana de 1923. Gracias a este marco jurídico, mantienen sus propias escuelas, instituciones comunitarias y estructuras eclesiásticas, incluyendo sus respectivos patriarcados, que siguen desempeñando un papel central en la vida religiosa y cultural de estas comunidades históricas.

Los caldeos, una presencia en crecimiento pero sin los mismos derechos

La situación es distinta para los caldeos, comunidad cristiana de tradición oriental cuyo número está aumentando en los últimos años debido a la llegada de migrantes procedentes de Irak. Muchos de ellos utilizan Estambul como punto de tránsito mientras esperan la posibilidad de establecerse en Europa o América. A diferencia de armenios y griegos, los caldeos no disfrutan de los derechos de minoría reconocidos por el Tratado de Lausana, lo que limita su capacidad institucional y educativa. Aun así, su presencia está transformando gradualmente el panorama cristiano en el país.

Latinos y expatriados: una identidad católica persistente

A estas comunidades se suman los descendientes de cristianos latinos, que han conservado la confesión católica heredada de generaciones anteriores, junto con un número creciente de extranjeros residentes que practican su fe en las distintas parroquias de rito latino, mayoritariamente presentes en Estambul, Esmirna y Ankara.

Durante su visita a Turquía en noviembre de 2014, el Papa Francisco abordó directamente esta realidad ante el entonces presidente Recep Tayyip Erdogan. En aquel encuentro, el pontífice subrayó la responsabilidad del Estado de garantizar la libertad religiosa plena, apelando a la necesidad de conceder “los mismos derechos” a todos los ciudadanos, independientemente de su confesión religiosa. Sus palabras se interpretaron como un apoyo explícito a las comunidades que aún no gozan de un reconocimiento legal pleno y como un recordatorio del papel fundamental de la igualdad de derechos en la convivencia interreligiosa.

Por Victoria Cardiel

Fuente: ACI Prensa