Aquí cinco claves propuestas por san Francisco de Asís para vencer la tentación de ego que estos tiempos nos presentan
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En un mundo
donde el amor muchas veces se vuelve interés, apariencia o ego, san Francisco de Asís nos
muestra un camino diferente: uno hecho de humildad, ternura y entrega
real.
Llamados a
vivir y expresar el amor
Así como san
Francisco de Asís imito a Cristo en amor, humildad y obediencia. Así también
nosotros estamos llamados a compartir ese amor con los demás, cuidando de
nuestras relaciones familiares, laborales, de amistad y amorosas.
San Francisco
no buscaba dominar ni impresionar. Renunció al poder y a la fama para ponerse
al servicio de los demás.
Estas 5 claves
inspiradas en su vida pueden ayudarnos a construir relaciones más sanas,
profundas y verdaderamente humanas.
1. Humildad:
dejar de querer ser el centro
¿Qué pasa en
nuestras relaciones cuando dejamos de querer tener siempre la razón o ser
admirados? La humildad permite amar sin manipular ni controlar. Nos hace más
libres… y más verdaderos.
Ejercicio: En
tu próxima conversación, escucha más que lo que hablas. No interrumpas. Aprende
a dejar espacio al otro.
2. Vulnerabilidad:
amar sin máscaras
Reflexión: El
amor verdadero no teme a la verdad. Solo quien se muestra tal como es puede ser
verdaderamente amado.
3. Compasión:
ver al otro como hermano
Inspiración: "Cuando
ves a tu prójimo, ves al rostro de Cristo", decía san Francisco. Practica
la mirada compasiva cada día.
4. Servicio:
amar en lo concreto, no solo en palabras
Francisco no
hablaba solo del amor… lo vivía. Curaba, alimentaba, abrazaba, limpiaba
heridas. Hoy el amor también se expresa en gestos sencillos: preparar un café,
acompañar en silencio, cuidar de quien lo necesita. ¿Estás dispuesto a servir,
incluso cuando nadie lo ve?
Ejercicio: Cada
día, haz -al menos- un acto de amor silencioso por alguien, sin esperar nada a
cambio.
5. Alegría:
amar con un corazón ligero
Francisco fue
uno de los santos más alegres, incluso en medio del dolor. Su amor no era
solemne ni pesado, sino lleno de gratitud. Una relación sana también se
construye con humor, ternura y gozo compartido. ¿Disfrutas de las personas que
amas o solo las toleras?
Invitación: Celebra
lo cotidiano. Ríe más con quienes amas. La alegría también es un lenguaje del
amor.
Amar como
Francisco, con un corazón libre
San Francisco
no amó "perfectamente", pero sí auténticamente. No amó desde la
necesidad, sino desde la libertad.
Si quieres amar
mejor, empieza por mirar menos hacia ti y más hacia el otro… así como lo hacía
él. Y recuerda: el amor no se dice, se demuestra.
Karen Hutch
Fuente: Aleteia
