Con ocasión de la Jornada de Infancia Misionera que se celebra este domingo 15 de enero en España, entrevistamos al Director de Obras misionales Pontificias en España, José María Calderón
![]() |
Vatican News |
Este domingo 15
de enero se celebra en España la Jornada de Infancia Misionera, la Obra
Pontificia con la que el Papa apoya el trabajo que los misioneros realizan con
los más pequeños en los territorios de misión.
La Jornada es
conocida como el Domund de los niños y este año lleva como lema, «Uno para
todos, todos para Él». Obras Misionales Pontificias (OMP) es la encargada de
poner en marcha esta jornada cuyo objetivo es ayudar a los misioneros en su
trabajo con la infancia. España ha sido el país que más ha aportado
económicamente en 2022 con un total de 2,17 millones de euros para ayudar a la
infancia en los territorios de misión.
“El espíritu
misionero de los españoles es grande y los españoles son conscientes del bien
que podemos hacer cuando somos generosos” asegura José María Calderón, Director
de Obras Misionales Pontificias. También explica que es una responsabilidad con
la que tenemos que seguir ayudando y apostando por la labor que están haciendo
los misioneros a lo largo del mundo por ayudar a los niños y a las mamás que
acaban de ser madres y que a lo mejor no tienen los medios para vivir.
“Yo no quiero
mover a la gente del corazón por la compasión, quiero moverle el corazón y el
bolsillo por la responsabilidad y por la correspondencia, por sentirnos
corresponsables con toda la Iglesia que nos involucra y nos importa” asegura a
la vez que expresa “no podemos ser indiferentes unos cristianos con otros y eso
es lo que se llama la comunión de bienes, sentirnos Iglesia”.
Un misionero
donde va “crea familia”
José María
Calderón también explica que el misionero va a “formar familia”, “a incorporarse
a la vida de la iglesia en aquel lugar” y por tanto, los niños que están en
esos sitios donde los misioneros van, “reciben el testimonio de un hombre o una
mujer que se ha quedado con ellos, que participa de ellos, y que quiere ser
parte de su vida, de su cultura, de su lengua y de sus tradiciones”.
“Los misioneros
donde van crean un ambiente de familia y los niños descubren fácilmente que lo
que los misioneros les están dando es formar parte de un grupo que se quiere”.
El vínculo de unión – concluye – “es el afecto y el amor, el amor a Dios que se
vuelquen el amor al prójimo”.
Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
Vatican News