Varias asociaciones españolas han aprovechado el Día de la Hispanidad para rendir público homenaje a la Sierva de Dios Isabel I de Castilla, conocida como la Reina Isabel La Católica, quien junto a su esposo, el Rey Fernando de Aragón, impulsó la evangelización de América.
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| Acto de homenaje a Isabel la Católica en el día de la Hispanidad. Crédito: Enraizados. Dominio público |
En su intervención, Castro ha expuesto que 15 siglos después de la
aparición de la Virgen, aún viva, a Santiago Apóstol a orillas del río Ebro
sobre un pilar, un marinero anunció la tierra que avistaba la expedición
comandada por Cristóbal Colón, dando inicio a la empresa de la Hispanidad que
hoy se celebra.
Aquella expedición, que devino en el descubrimiento para Occidente
de América y su evangelización, no hubiera sido posible sin el apoyo de la
Reina Isabel La Católica.
Castro añadió que los motivos principales por los que la monarca
fue capaz de impulsar esa gesta, se pueden encontrar resumidos “en un coetáneo
de los últimos años de la Reina, un soldado español que fundó la Compañía de
Jesús, San Ignacio de Loyola”.
En sus Ejercicios, dijo, “resume la vida del hombre, la razón por la cual
estamos aquí, como obedecer, dar reverencia y cumplir la voluntad de Dios y de
esta manera salvar nuestra alma”.
Precisamente eso fue lo que “resumió la vida de nuestra Reina
Isabel” a juicio del presidente de Enraizados: “Tener una profunda fe en la
providencia. Solamente esta profunda fe en la Providencia es la que explica los
actos principales de su vida”.
Así, ha subrayado cómo peleó por casarse libremente para elegir a
la persona “que quería que le acompañara en las grandes reformas que las
distintas coronas de la Península Ibérica necesitaban”.
También destacó cómo emprendió importantes reformas políticas y
administrativas y “con un gran coraje” fue capaz de poner en marcha “una España
moderna en donde se pudo crear una administración eficiente que al mismo tiempo
respetaba la libertad de los municipios y de la sociedad acorde al momento
histórico en el que estaba viviendo”.
De la Reina Isabel de Castilla también se destacó su papel en “la
culminación de ocho siglos de Reconquista para recuperar la pérdida de España
y, sobre todo, el haber puesto en marcha “la Evangelización de América”.
A juicio de Castro, “después del nacimiento y muerte de Nuestro
Señor Jesucristo, ha sido, quizá, el acontecimiento histórico más importante de
la Historia”.
“Fue la fe la que animó profundamente a la Reina Isabel a poder
llevar a cabo todas sus misiones y también creo que hoy en día debemos
recuperar esa fe para animar el espíritu de España”, concluyó el presidente de
Enraizados.
La intervención concluyó con el rezo de la oración aprobada por la
Iglesia Católica para pedir la intercesión de la Reina Isabel:
Por Intercesión de la Sierva de Dios, para pedir favores a la que
fue gran Reina de España Isabel la Católica.
Dios, Señor y Padre nuestro, que nos has manifestado tu
providencia en la elección de tu sierva Isabel como instrumento de tu gloria en
la dignificación cristiana del hombre, en la exaltación de la fe y su extensión
al Nuevo Mundo. Te damos gracias por este don sobrenatural de sus virtudes y de
su ejemplo permanente desde las cimas del gobierno de los pueblos para la
redención y la salvación de todos. Te rogamos te dignes perpetuar su
intercesión en el cielo para continuar su obra comenzada en la tierra; y para
obtener ahora las gracias especiales y favores que por su medio te pedimos, en
unión con Cristo nuestro Señor y Mediador, que contigo y el Espíritu Santo vive
y reina y es Dios por todos los siglos. Amén”
Causa de beatificación paralizada
La causa de beatificación de Isabel I de Castilla, que es
reconocida como Sierva de Dios por la Iglesia Católica, fue abierta en la
Archidiócesis de Valladolid en 1958.
Según la Comisión que impulsa la causa, ésta “está suficientemente
avalada por su vida de fe, su compromiso con Dios y con el prójimo, su
austeridad, su afán evangelizador y su lucha por los derechos humanos”.
La fase diocesana de la causa concluyó en 1972 y fue trasladada a
Roma para el estudio por parte de la Congregación para las causas de los
santos.
La llamada positio
historica fue aprobada en 1990 como “auténtica, completa y
apta para juzgar sobre las virtudes y fama de santidad”, y fue elogiada
unánimemente por los consultores de la Sección Histórica de la Congregación
para las Causas de los Santos.
Pese a la aprobación desde el punto de vista histórico, la
Comisión Teológica no se ha pronunciado aún, 40 años después.
