Más allá
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace un par de
retos te comentamos que los obreros habían llenado el suelo del claustro de
arena. El objetivo es rellenar los espacios entre los adoquines, pero, al mismo
tiempo, asegurar que el agua pueda filtrarse. Para eso van echando capas de
tierra cada vez más fina.
En la teoría,
todo es muy lógico. En la práctica… bueno, un día nos encontramos con que el
claustro se había convertido en una playa. Solo faltaban las sombrillas.
-Ya verás tú
para limpiar eso… -comentaban las más expertas en escobas.
Pero nuestras
previsiones fallaron. Los obreros dejaron la arena tranquilamente. Y, un par de
días después… se puso a llover. Era una lluvia fina, de esa que empapa.
Y la arena
comenzó a desaparecer suavemente, arrastrada por la lluvia… y volvió a verse el
suelo nuevo del claustro. Los adoquines, mojados, mostraban sus colores en toda
su fuerza. Lo que un momento antes era un montón de tierra grisácea, ¡ahora era
un espectáculo de matices!
¡¡Creo que esto
es lo que le sucede a Cristo con nosotros!! Quizá veas a alguien o a ti mismo como
“un montón de arena grisácea”. Puede ser triste, malhumorado, apagado…
aparentemente no tiene nada de especial. ¿Quién podría apostar por alguien así?
Pero Jesucristo
es capaz de ver más allá. Él sabe que, detrás de ese montón de tierra que
tienes encima, hay auténticas maravillas… ¡¡porque las ha puesto Él!! Cristo
sabe todos los colores que ha puesto en tu alma, con los que puedes llenar de
vida tu alrededor.
Su presencia es
como esa lluvia fina. Es suave, tranquila, no tiene prisa. Su amor es la única
fuerza capaz de arrastrar la arena que te cubre. En Él encontrarás esa
confianza, esa acogida que necesitas, ¡y tu alma será una explosión de color!
Hoy el reto del
amor es acoger. Te invito a no quedarte en la arena gris que puedas encontrar
en ti o en los demás: Cristo apuesta por ti, por mí, ¡y por esa persona!
Porque, para Él, ¡somos obras de arte! Pues Cristo mira más allá… Disfruta
sabiendo que te ama más de lo que puedes imaginar y, a lo largo del día, pídele
poder ser esa lluvia fina para alguien: que tu acogida suave cree ese clima de
confianza… ¡para que broten los colores!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
21 mayo 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma
