El P. Juan Manuel Góngora, sacerdote español con más de 41 mil seguidores en Twitter, explicó al diario El Mundo en España que no existen las “mujeres curas” en la Iglesia Católica
| Aciprensa |
El lunes 17 de
enero, El Mundo publicó un video en el que se ve a una mujer rezando,
comulgando y dando la Comunión a un grupo de fieles.
“Seis mujeres,
reconocidas como ‘laicas en misión pastoral’, realizan ‘sustituciones’ ante la
ausencia de curas suficientes para dar servicio religioso en todos los pueblos
de Cataluña. Son las mujeres 'curas' de Cataluña”, escribió el diario español.
“El Mundo ha
descubierto el canon 230 del CIC y el ministerio extraordinario de la comunión.
Enhorabuena”, escribió el
P. Góngora en respuesta a El Mundo.
“Aprovechemos
para pedir por las vocaciones sacerdotales. Sobre todo donde, ruinosamente y a
las pruebas me remito, han dejado que el separatismo desertifique los
seminarios”, agregó el sacerdote.
En enero de
2021, el Papa
Francisco abrió la posibilidad de que las mujeres accedan a los oficios de
Lector y Acólito, dos ministerios reservados a los varones en virtud de lo
establecido en el Código de Derecho Canónico (CIC). El Santo Padre hizo esta
modificación a través del motu proprio Spiritus
Domini.
Hasta entonces,
el canon 230 § 1 establecía que “los varones laicos que tengan la edad y
condiciones determinadas por decreto de la Conferencia Episcopal, pueden ser
llamados para el ministerio estable de lector y acólito, mediante el rito
litúrgico prescrito; sin embargo, la colación de esos ministerios no les da
derecho a ser sustentados o remunerados por la Iglesia”.
Con la
modificación, el canon 230 § 1 quedó redactado así: “Los laicos que tengan
la edad y los dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán
ser asumidos establemente, mediante el rito litúrgico establecido, en los
ministerios de lectores y acólitos; sin embargo, tal atribución no les da
derecho al sustento ni a la remuneración por parte de la Iglesia”.
Es decir, se
elimina la referencia a “los varones laicos” abriendo el lectorado y
acolitado a las mujeres.
En esa ocasión,
el Santo Padre recordó que esto ya era, de alguna manera, una práctica
consolidada en la Iglesia latina en virtud de lo establecido en el canon 230 §
2: “Por encargo temporal, los laicos pueden desempeñar la función de lector en
las ceremonias litúrgicas; así mismo, todos los laicos pueden desempeñar las
funciones de comentador, cantor y otras, a tenor de la norma del derecho”.
De acuerdo a
las normas de la Iglesia, el Lector tiene como función leer la palabra de Dios
en la asamblea litúrgica, dirigir los cantos e instruir a los fieles para
recibir dignamente los sacramentos; mientras que el Acólito ayuda al diácono y
presta su servicio al sacerdote.
Por Walter
Sánchez Silva
Fuente: ACI
Prensa