Mirar más allá de lo inmediato
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ya ha llegado
el frío por estas tierras y, en el Monasterio, es el momento de sacar del
armario lo que más te abriga. Mirando qué tenía para abrigarme, encontré unos
guantes sin dedos. Tenía muchas ganas de tener unos porque, con ellos, puedo
trabajar y no se me enfrían las manos.
Quien ha
diseñado estos guantes ha pensado un poco más que solo cortar los dedos. Arriba
ha puesto un suplemento, con un botón, para que, cuando lo necesites, te lo
puedas poner y así te quedan protegidos los dedos del frío. La persona que lo
diseñó ha sabido mirar más allá de lo inmediato.
Me daba cuenta
de que en nuestra vida, a veces, nos conformamos con ser buenas personas, no
hacer daño a nadie, cumplir con los mandamientos… Pero Jesús siempre nos invita
a mirar un poco más lejos. Él nos invita a vivir desde la misericordia, desde
el amor. Sin embargo, no desde el amor justo, sino desde el amor que sobrepasa.
Jesús vivió de
esta manera, no se limitó únicamente a cumplir la ley, sino a dar la plenitud
desde el amor. Miraba a las personas no en lo inmediato. Por ejemplo, si una
persona le pedía: Jesús cúrame. Jesús miraba más lejos y le decía: ¿tienes fe?.
El enfermo contestaba: sí, pero auméntamela . Y Jesús le decía: tú fe te ha
salvado.
La mirada de
Jesús va dos pasos más lejos, porque sabe que el hombre es mucho más de lo que
él se piensa. Porque Jesús es el primero que cree en ti, que te ama como estás,
que te espera en tu camino, que sufre con tu dolor, que se alegra en tus
alegrías. Jesús cree y apuesta por ti porque sabe que, entregar Su vida por ti,
ha merecido la pena.
Por ello no te
mires a ti: si eres bueno, si haces bien las cosas, si eres un desastre, si no
sabes que hacer con aquello que te mata y no te deja vivir… mira la cruz de
Cristo, mírale a Él porque en Él, y solo en Él, está tu salvación. Él te la
regala gratuitamente y quiere que tú la aceptes y acojas en tu corazón. La
felicidad no está en mirarnos a nosotros mismos, sino en vivir de Él, vivir a
costa de Cristo. En Él está nuestra felicidad.
Hoy el reto del
amor es coger un crucifijo en la mano o buscar una imagen y, mirando a Jesús,
dile: Jesús creó en ti, Jesús gracias por tu amor por mí en la Cruz. Jesús
gracias por salvarme. Jesús creó en ti y acojo tu salvación en mi vida.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
27 enero 2022
Fuente: Dominicas de Lerma