Rota
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| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Pues sí, acabo
de descubrir que mi saya (la falda que llevamos debajo del hábito), ¡está rota!
Al sacarla del
cajón, en un vistazo rápido, me pareció que estaba sencillamente perfecta. Sin
embargo, mientras caminaba hacia la iglesia, ¡clic! ¡El lápiz que llevo en el
bolsillo apareció en el suelo!
Sin pensar
mucho, lo recogí, pero, un par de pasos más allá... ¡clic! ¡De nuevo por los
suelos!
En un primer
momento pensé que el problema era el lápiz, que, por alguna extraña razón, no
se metía bien en el bolsillo... ¡El bolsillo!
Miré el
bolsillo de la saya y, no, aparentemente estaba bien...
Mosqueada, metí
la mano con cuidado y... ¡¡lo encontré!! Un roto enorme ¡¡por dentro!!
Por suerte,
creo que tendrá fácil solución: solo hay que arreglarlo... ¡desde dentro!
Al instante me
di cuenta de que esto es lo que hace Cristo con nosotros. Él no se fija en las
apariencias, en ese bolsillo que a la vista luce perfecto... Él quiere entrar
hasta lo más profundo de tu corazón, hasta esa esquina descosida que nadie ve,
pero por la que sientes que vas perdiendo fuerzas...
Quizá ese sea
el remiendo que menos se nota, el que se hace “por dentro”. Sin embargo, Jesús
sabe que ese es precisamente el más importante porque, si tu corazón está bien,
¡¡todo lo demás lo estará también!!
Cristo está
deseando borrar los rotos de tu corazón, ¡tiene poder para hacerlo! Sin
embargo, te ama sin medida... y no quiere imponerse, sino que llama a tu
puerta, esperando anhelante el momento en que quieras mirarle y le digas que
algo no va bien en tu bolsillo. Y, entonces sí, ¡¡para Él será todo “coser y
cantar”!! Y, comenzando de Su mano, bien arreglado por Su amor, ¡disfrutarás
del día!
Hoy el reto del
amor es tener una mirada bondadosa ante los bolsillos rotos. Quizás a lo largo
del día te encuentres algún bolsillo al que, por muy bien que parezca estar,
“se le van cayendo las cosas”: tal vez no sea un lápiz, sino una mala
contestación, o un gesto de indiferencia, o esa mala cara... Te invito a que
hoy ores por esa persona y respondas con amor, ¡que para su bolsillo seas
parche y no agujero! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
Fuente:
Dominicas de Lerma
