Mirarte en él
En el Monasterio no hay espejos,
bueno, solo hay uno en la ropería. En concreto, en la puerta de un armario. Es
un espejo en el que nadie se mira porque lo que deforma la imagen: te ves ancha
y muy bajita. Me recuerda a los espejos del parque de atracciones.
Desde que hay ascensor, tenemos
otro espejo. Este no deforma y te ves tal cual eres.
Muchas veces hay un espejo que
nos deforma. Sin darnos cuenta, nos miramos en él y nos creemos lo que nos
dice: eres torpe, eres el mejor, el peor, molestas.... y actuamos según ello.
Este espejo es el de nuestra percepción.
Nuestra mirada, muchas veces nos
engaña respecto a nosotros mismos y nos hace pensar que los demás nos perciben
igual. ¿Cómo te ves cuando te miras en tu espejo?
Hoy el reto del Amor es que seas
el espejo del ascensor para esa persona que tienes tan cerca, a la que ves
todos los días. Ora por ella y dile de alguna manera lo que a veces damos por
hecho: que le quieres, que es importante para ti... tus palabras pueden ser la
bálsamo que hoy necesite para que su corazón vuelva a latir.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
