Dejarán su residencia
en Aragón después de 440 años. La última religiosa ha pedido el cambio a
Castilla y León
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Convento de las Clarisas |
El pasado martes tuvo lugar
la última misa en honor a Santa Clara en el convento de las Clarisas,
situado en Molina de Aragón. Las clarisas han decidido trasladarse a Soria y dejar la que ha sido su residencia durante 440
años.
Este
traslado se ha acordado porque tan solo
quedan seis religiosas y han decidido marcharse a Soria, la más
anciana tiene 96 años. Las propias monjas del convento han pedido el
traslado a una casa religiosa de la ciudad castellano-leonesa.
El traslado podría ser en breve, ya que es
costumbre que las casas religiosas, bien monasterios o conventos, con menos de
seis miembros se
terminen clausurando y los hermanos o hermanas se reunifican en otras
sedes de sus congregaciones ya que siendo tan pocos no
pueden ocupar un recinto tan grande.
Por eso se
trasladarán a otro convento en la provincia de Soria, en el cual ya hay 60
hermanas. La hermana cofrade Irina
Pogudina, que año tras año ha tocado
el órgano en la iglesia del convento quiso dedicar unas
palabras a las monjas que dejaban el convento: “Hoy os quiero dedicar unas
palabras que van más allá del sentimiento y emociones. Son latidos del corazón
y del alma hacia vosotras, en este convento lleno de vida y dedicado a la
meditación y al rezo. Me da
mucha pena que, esta 'Misa de Rued', sea la última, con vuestra presencia, en
esta iglesia de Santa Clara”.
Cierre masivo de conventos en Aragón
Desde el
año 2004 se han cerrado
hasta 13 conventos de clausuras solamente en Aragón. Al parecer
no se está produciendo un relevo generacional por la falta de vocaciones, por lo que
la mayoría de monjas superan los 70 años.
La Diócesis de Teruel y Albarracín es
en la que más conventos se han quedado vacíos en los últimos años.
La única reapertura de un
convento que se ha producido en Aragón en la última década ha sido la
del Monasterio de Nuestra Señora de El Pueyo, en Barbastro, donde en el año 2009 se instalaron los monjes del
Instituto del Verbo Encarnado.
Fuente:
ReligionConfidencial