Vida
eterna
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer
tuvimos día de retiro y, por la tarde, salí a pasear por la huerta. Hacía una
tarde magnífica.
Iba
mirando al suelo y me llamó mucho la atención la cantidad de hormigueros que
había. Me senté junto a uno de ellos y me puse a observar a las hormigas. Me
impresionaba cómo cargaban sobre sí pesados granos de comida que encontraban, y
solo tenían un objetivo: ir al hormiguero a guardarlo. Si una no podía con la
carga, llegaba otra hormiga y la ayudaba. Me impactó el esfuerzo que hacían.
Pero ese fuerzo les merecía la pena, para luego tener un buen invierno.
Después,
paseando, le preguntaba al Señor que dónde residía la tenacidad y esfuerzo de esas
hormigas, y me daba cuenta de que ellas orientaban todo en la misma dirección:
su hormiguero. Y me planteaba cuántas veces perdemos fuerzas por no tener clara
nuestra meta; nos enredamos con cosas secundarias e incluso nos despistamos.
Porque
nuestra meta no es de este mundo; nuestra meta es la vida eterna, es tu
salvación. De Dios hemos salido y a Dios volvemos. Para esto Cristo se encarnó,
para regalarte, con su vida, muerte y Resurrección, la vida eterna.
Y
cómo cambia todo cuando pensamos en el Cielo, cuando sabemos que tenemos allí
una morada de felicidad. Todo lo de aquí cobra un nuevo sentido, porque tenemos
clara nuestra meta.
Pasaremos
por pruebas, por enfermedades, por sufrimientos, por alegrías, por gozos... por
todo lo que quieras, pero en todo ello está Cristo dándonos la mano para
llevarnos a la vida verdadera, donde la felicidad no se acaba y por la que
tanto anhelamos.
Jesús
nos lo dice en sus Evangelios de mil maneras: un banquete, una gran fiesta... Y
ahora, con los ojos puestos en el Cielo, la tierra tiene otro color. Porque
todo lo que nos ocurre tiene la meta clara.
Hoy
el reto del amor es mirar un rato el cielo. Asómate a la ventana, ¿qué nace en
ti al mirar al cielo? Háblale al Señor y pídele poder ver este mundo como Él lo
ve.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
