La
situación de muchas familias cristianas cuya economía se sustentaba en la
afluencia de cristianos procedentes de todo el mundo, ha empeorado
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El Cardenal Filoni durante la entrevista. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa |
Los
cristianos de Tierra Santa se enfrentan a una segunda ola de la pandemia de
coronavirus que, desde su inicio, ha causado graves daños económicos en una
población que ya padecía dificultades para desarrollarse debido al conflicto
palestino-israelí.
Ahora,
con la suspensión de las peregrinaciones para evitar una mayor difusión del
virus, la situación de muchas familias cristianas cuya economía se sustentaba
en la afluencia de cristianos procedentes de todo el mundo, ha empeorado.
En
declaraciones a EWTN y ACI Prensa, el Cardenal Fernando Filoni, Gran Maestre de
la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, señaló que “todas las familias, todas
las actividades están en crisis. Por lo tanto, las noticias que indican que se
podría producir un retroceso con respecto al COVID 19 están generando una gran
preocupación”.
En
ese sentido, mostró su confianza en que las autoridades sean capaces de detener
a tiempo el repunte de la pandemia “y que las peregrinaciones se retomen cuanto
antes”, ya que, en gran medida, el futuro de las comunidades cristianas en
Tierra Santa depende de ellas.
No
obstante, el Gran Maestre explicó que la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén
está haciendo grandes esfuerzos para ayudar a las familias cristianas, para lo
cual ha abierto un fondo extraordinario de ayudas económicas.
“La
Orden, que tiene la responsabilidad en gran parte de contribuir a la vida de la
Iglesia en Tierra Santa, ya había establecido un fondo para necesidades
generales, pero debido a la COVID 19, que ha creado numerosas dificultades que
no esperábamos, y teniendo en cuenta que muchos miembros se preguntaban ‘qué
vamos a hacer por Tierra Santa’, hemos abierto un fondo para que quien con
generosidad desee participar pueda aportar de forma suplementaria dinero para
ayudar a las familias de allí”, señaló.
Se
trata de “un acto de generosidad, un acto de caridad con las familias que no
tienen ingresos. Sabemos que las familias cristianas en ocasiones son pobres, y
darles una respuesta es también una forma de preocuparse y de asumir también un
poco su difícil situación”.
Asimismo,
el Cardenal Filoni destacó la importante labor educativa y por la convivencia
que la Iglesia católica realiza en Tierra Santa, donde “tenemos 40 escuelas,
escuelas secundarias y también universitarias”, escuelas que actualmente están
cerradas por la pandemia.
Estas
escuelas, recordó el Cardenal italiano, están abiertas a toda la comunidad
local, no sólo a los católicos, sino también a cristianos de otras confesiones,
a musulmanes y a judíos.
Fuente:
ACI Prensa