¿Has
encontrado tu lugar?
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
unos días, la madre de Joane nos regaló una plantita a cada una, una petunia.
Cuando me la dieron, no sabía muy bien dónde colocarla. Hasta que, de pronto,
lo vi claro:
-Con
esos colores tan bonitos, la pondremos en la ventana del refectorio, así nos
alegrará la vista mientras estemos comiendo... -me dije.
La
coloqué ahí y, tras unos días, comenzó a crecer, a echar más flores... Además,
como es de tallos largos, empezó a caer por la ventana, de manera que también
desde fuera se deja ver. De vez en cuando alguna monja me lo dice, que qué
bonita está, pero una me dijo algo que me dejó pillada: “Eso es que ése es su
sitio”.
Y
es que, en verdad, “es su sitio”, porque necesitan unas horas de sol, y ahí las
tiene, y además se nota que es real que está donde tiene que estar porque
crece, porque se la ve bonita, y echa más y más flores...
Cómo
me impresionó aquello de “es su sitio”, porque es lo mismo que necesitamos
experimentar cada uno en nuestra vida.
Hemos
sido creados y soñados para “un sitio” concreto, para una vocación:
matrimonial, consagrada, sacerdotal... la clave de nuestra vida está en
descubrir cuál es esa vocación, qué es lo que el Señor ha pensado para ti, para
hacerte feliz. Cuando la encuentras, tu corazón descansa, y comienzas a crecer;
encuentras la felicidad de verdad.
Hoy
el reto del amor es pedirle al Señor poder descubrir tu camino. Si estás
buscando tu lugar, no temas, el Señor ya va guiando tus pasos hacia ello, y lo
sabrás porque te botará el corazón. Hoy te invito a que pidas al Señor que se
manifieste en tu vida. Él te ama y siempre está contigo... ¿te atreves a
dejarle que te muestre lo que ha pensado para ti?
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
