Una fiesta pedida por Jesús a una monjita polaca entre la
primera y Segunda Guerra Mundial, para que "sea un refugio para todas las
almas"
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| La iglesia del Espíritu Santo en Sassia |
Hoy domingo a las 11 de la mañana, en la iglesia del Espíritu Santo en Sassia,
centro italiano de devoción a Jesús misericordioso, el Papa Francisco celebra
la misa para la fiesta de la Divina Misericordia, instituida hace 20 años por
San Juan Pablo II. La cita fue dada por el propio Papa durante la misa de esta
mañana en la Casa Santa Marta. El rector Monseñor Bart: "Cada día el Papa
nos recuerda que Dios es misericordia".
Una
fiesta pedida por Jesús a una monjita polaca entre la primera y Segunda Guerra
Mundial, para que "sea un refugio para todas las almas". La
humanidad, dijo Cristo apareciéndose a la hermana Faustina Kowalska, "no
encontrará la paz hasta que dirigirá a la fuente de mi misericordia".
Palabras que el Papa Francisco recordó el miércoles al final de la audiencia
general, al saludar a los fieles polacos, invitándolos a la cita de este
domingo, el segundo de Pascua, llamado "in albis", y desde el año
2000 Fiesta de la Divina Misericordia.
Un Papa regresa al santuario italiano de la Divina Misericordia
El jueves la Oficina de Prensa del Vaticano
anunció que este año el Papa no celebrará la misa en la Plaza de San Pedro como
en el pasado, y en 2014 fue una ocasión especial, con la canonización de Juan
Pablo II y Juan XXIII, y ni siquiera en la Basílica Vaticana, como en el Triduo
Pascual que acaba de concluir, sino en la Iglesia del Espíritu Santo en Sassia,
a pocos metros de la columnata de Bernini. Desde el 1 de enero de 1994, este
templo reconstruido a mediados de 1500 por Pablo III, a instancias del Papa
Wojtyla, es centro de espiritualidad de la Divina Misericordia.
La visita de Juan Pablo II, siempre en el domingo "in albis"
El rector de la iglesia durante unos meses
fue Don Jozef Bart, un joven sacerdote polaco de Katowice, graduado en la
Universidad Jagellonika de Cracovia y con estudios posteriores en la
Gregoriana, ordenado siete años antes por Juan Pablo II. El segundo domingo de
Pascua de 1995 el Papa polaco, que había conocido de niño el culto promovido
por Sor Faustina, celebró la misa y bendijo la imagen de Jesús misericordioso,
una copia del cuadro dictado por la religiosa después de una visión, a petición
del mismo Cristo, y conservado en el santuario de Lagiewniki, un suburbio de
Cracovia, donde descansa el apóstol de la Divina Misericordia.
Monseñor Bart: la coronilla rebautizada "misericordina"
Veinticinco años más tarde, será siempre
Monseñor Jozef Bart quien dará la bienvenida al Sucesor de Pedro en la Iglesia
del Espíritu Santo en Sassia, y concelebrará la misa del segundo domingo de Pascua,
en forma privada, esta vez, y en vivo por televisión y en streaming en Vatican
News. Por primera vez, un Papa guiará el rezo del Regina Coeli desde la iglesia
que forma parte del complejo hospitalario homónimo. El rector, a nuestros
micrófonos, dice estar convencido de que Francisco lanzará "desde este
centro italiano de la espiritualidad de la Divina Misericordia, un mensaje de
misericordia para todo el mundo", especialmente - como dijo a los fieles
polacos el miércoles - por aquellos que sufren en estos tiempos difíciles.
R. - El Papa Francisco que distribuyó la
Coronilla de la Misericordia, a la que llamó "misericordina", más de
dos veces, ha desatado un contagio de un virus espiritual positivo hacia toda
la humanidad. Siempre estaba esperando y con el deseo, visto que la iglesia
está a pocos pasos de San Pedro, de una visita suya. En este momento, cuando el
mundo está viviendo en la tribulación y la enfermedad, y yo dije que en la
"misericordina" podemos encontrar realmente una medicina, para aquellos
que creen y confían en Jesús, la noticia de su visita es la confirmación del
programa de misericordia del Papa Francisco. Sintió esta vibración de la
misericordia de esta iglesia a su lado y como siempre el Papa supo ir al
corazón de esta misericordia.
Su
iglesia está cerca, unida al Hospital del Espíritu Santo. ¿Cree que el Papa
dirigirá un mensaje relacionado con la pandemia el domingo?
R. - El hospital está pegado a la iglesia
del Espíritu Santo en Sassia. Hoy tenemos que tomar en nuestras manos todos
nuestros instrumentos, y la Iglesia lo hace a través del episcopado italiano,
tanto en las parroquias como en la diócesis, precisamente para ayudar, aquí
está la misericordia, a los hermanos necesitados, a las familias y a las
personas que no tienen nada. Debemos consolar y ayudar inmediatamente y también
nosotros los sacerdotes, que tenemos la libertad de movernos, como pidió el
Papa Francisco, no debemos escatimar esfuerzos, sino que debemos ir hacia las
personas, cuidarlas, bendecirlas, consolarlas y llevarles la comunión. También
esta vez el Papa se mueve para lanzar, desde este centro italiano de la
espiritualidad de la Divina Misericordia, el mensaje de misericordia para el
mundo entero. De lo contrario, nos detenemos sólo en los números y los cálculos
económicos.
Hace
20 años San Juan Pablo II instituía esta fiesta de la Divina Misericordia y
proclamaba Santa a sor Faustina Kowalska. ¿En estos veinte años el culto a la
Divina Misericordia ha crecido en la Iglesia y también la celebración de esta
fiesta?
R. - El Papa Juan Pablo II me dio la tarea
de portar de esta Iglesia del Espíritu Santo en Sassia el culto de la Divina
Misericordia, y este culto ha avanzado más que en la sexta marcha, porque con
el Año Santo de la Misericordia proclamado por el Papa Francisco vi brotar
inmediatamente los frutos de esta Misericordia. Pienso en los párrocos que
vinieron a buscar imágenes, incluso grandes, de Jesús Misericordioso para
ponerlas en sus parroquias. Veo, día tras día, cuánto esta misericordia entra
en las familias, en las personas incluso las más alejadas de la Iglesia. Los
confesores que confiesan en esta iglesia son los primeros testigos de todas
estas personas que cambian completamente sus vidas. Así que esta misericordia
avanza más que un virus. Este año se cumplen precisamente 20 años de la
canonización de Santa Faustina, 15 años de la santa muerte y cien años del
nacimiento, el 18 de mayo, de San Juan Pablo II.
El
mensaje de la Divina Misericordia marcó y marca también la vida y las obras del
Papa Francisco, y une los dos Papas...
R. - Estamos hablando de un hilo de oro de
la Divina Misericordia. Tan pronto como fue elegido Papa, Francisco, - recuerdo
los primeros encuentros con nosotros los sacerdotes, y luego en el Año Santo
- siempre se refirió a esta fiesta de la Divina Misericordia que inicia
con Santa Faustina Kowalska. Cada día el Papa Francisco refresca la memoria de
toda la humanidad diciendo que Dios es misericordia, sin misericordia es como
estar sin el sol. (...) En estos 7 años de pontificado del Papa Francisco el
mundo ha cambiado, pero cambiado para mejor, no lo que siempre escuchamos en la
televisión. Hay más civilización del amor.
Alessandro Di Bussolo – Ciudad del Vaticano
Vatican News
